Archivo de Público
Martes, 19 de Mayo de 2009

"Te abstraes o te paras"

Los pilotos conviven con el peligro

A. L. MENÉNDEZ ·19/05/2009 - 08:36h

López-Fombona. - A. L. MENÉNDEZ

La frialdad de los pilotos sorprende. Cuando están al volante y cuando hablan de la seguridad en los rallies. No les tiembla el pulso a la hora de pisar el acelerador ni cuando recuerdan situaciones comprometidas.

José Antonio López-Fombona, campeón de España de Montaña los dos últimos años, y camino de encadenar el tercer título, volvió a ganar el domingo la Subida al Fito, una prueba amenazada por la FIA tras los problemas de seguridad de 2008. "La congregación de público era tal, que muchas veces ponía en peligro la integridad física", recuerda el asturiano.

Riesgo elevado

"Hace dos años, precisamente en El Fito, el vehículo que salía delante de mí arrojó aceite a la carretera. Al llegar a la frenada de una curva pisé el aceite y la trasera de mi coche pasó por encima de un guardarraíl que estaba a rebosar de público. Me bajé del coche rápidamente. Tuve la fortuna de que no pasó nada ni causé ningún percance, pero me resultó muy estresante", relata Fombona.

Carlos Sainz cuenta experiencias similares con idéntica naturalidad. "Cuando el público no se sitúa correctamente es, sobre todo, muy incómodo. En algunos casos, nos obligaba a ir pitando para que la gente se apartara", rememora el bicampeón mundial.

"He vivido más situaciones peligrosas, pero llega un momento en el que te abstraes porque si no te tienes que parar", reconoce Fombona antes de ponderar la actitud de una parte de los espectadores: "El buen aficionado viene porque le gusta este deporte y disfruta con él. Es perfectamente respetuoso con la organización y con los pilotos y se coloca muy bien".

"El riesgo potencial estriba en ese otro público que no viene precisamente al rally, sino de cachondeo denuncia el gijonés. El anuncio de medidas restrictivas como las de este año en El Fito puede retraer a una parte de los fiesteros, pero no a los verdaderos aficionados del motor".

Las imprudencias más habituales de los aficionados

1- Situarse en las zonas prohibidas para el público
El mayor fallo de los rallies que se organizan en nuestro país se encuentra en la delimitación de las zonas de acceso prohibido para el público, sobre todo, en las curvas. Pero incluso cuando están bien señalizadas y acordonadas, es frecuente que los aficionados no las respeten. Por todo ello es imprescindible el trabajo de los comisarios.

2- situarse con niños en zonas de riesgo
El público infantil no percibe el peligro, de ahí que su colocación en zonas de riesgo sea aún más temeraria si cabe. La responsabilidad es de quien les lleva.

3- Invadir el asfalto y cruzar la carretera son situaciones de alto riesgo.
Son frecuentes las escenas en las que los espectadores invaden el asfalto o cruzan la carretera entre coche y coche. No siempre hay personal suficiente para evitar incidentes. También son peligrosas las faltas de atención. Muchos aficionados están más pendientes de filmar en video que de vigilar su seguridad.

4- El consumo de alcohol
y la falta de educación
Con lo que ello conlleva. Los espectadores pierden reflejos y cometen imprudencias mayores, como lanzar objetos a la carretera, quitar las cintas de seguridad, hacer hogueras...