Archivo de Público
Domingo, 17 de Mayo de 2009

"El Código Penal está un tanto desfasado"

Miguel Ángel Aguilar. Fiscal interlocutor en delitos de odio y discriminación

A.M.V. ·17/05/2009 - 08:00h

Miguel Ángel Aguilar está en pleno traslado. Las cajas se amontonan en los pasillos de la Fiscalía Superior de Catalunya, que ultima los detalles para irse a la Ciutat de la Justícia. Tal vez por el desorden momentáneo que le rodea, Aguilar parece lo que es: un pionero en su campo.

"El mayor problema con estos delitos es que no se denuncian"

¿Cuál es su función?

Ejerzo de interlocutor en la lucha contra la homofobia. Detecto los problemas y coordino a la Fiscalía con los juzgados. A través de las comisarías trato de dar la solución jurídica más adecuada. También medio entre las distintas administraciones Interior, Mossos dEsquadra y los colectivos implicados.

¿Qué carencias hay en esta materia?

"Necesitamos herramientas para cerrar webs que incitan al odio"

El mayor problema es que no se denuncia, por muchos motivos: por no revelar su orientación sexual, porque el delito se ha cometido en situaciones un tanto escabrosas o porque tienen miedo a que no crean su versión. Por eso hemos establecido un protocolo con los Mossos dEsquadra de atención a víctimas para acercar la Policía a las víctimas de discriminación y está favoreciendo que se denuncie más. Teníamos otro gran problema: muchas denuncias se tramitaban sin especificar que eran casos de discriminación. Ahora tendremos unas estadísticas y ya podemos empezar a diseñar políticas apropiadas.

¿Son receptivas las administraciones?

Todas las instituciones están colaborando. Entre todos hemos conseguido durante estos años una sociedad plural, hemos aumentado la población en cinco o seis millones de personas y tenemos nuevas realidades familiares. Garantizar la convivencia de esa pluralidad es muy importante. Sabemos que, sobre todo en periodos de crisis, puede haber brotes aislados que puedan atentar contra esa convivencia. Hemos detectado la existencia de grupos organizados de extrema derecha con el objetivo de propagar la violencia contra personas que son diferentes. En Internet, también hay grupos organizados que propagan su ideas, pero trabajan en la calle y seleccionan sus dianas, que son siempre los mismos: pobres, homosexuales, negros... Tenemos que estar preparados para combatir esta delincuencia.

¿Les ayuda el marco legal?

El Código Penal de 1995 fue una herramienta fantástica pero está un tanto desfasado. Necesitamos ajustar los tipos penales para que nos permitan abarcar todas las clases de delincuencia. Por ejemplo, un ataque contra una persona por el hecho de ser pobre no está contemplados como agravante. Y necesitamos herramientas para poder adoptar medidas cautelares eficaces y rápidas que permitan cerrar páginas web donde se inculca la doctrina del odio.

¿Cree que la ley está más avanzada que la sociedad?

No. Ha habido un cambio espectacular y lo estamos viendo con las nuevas generaciones. Viven con absoluta normalidad en los medios urbanos el tema de la diferencia por orientación sexual. Diferente es y a nivel educativo hay que trabajar más el medio rural y las ciudades pequeñas.

¿Qué queda por hacer?

En la escuela hay que transmitir el lenguaje y el espíritu de vivir en igualdad y aceptar a los diferentes. Y me preocupa el tema del acoso escolar, porque hay muchos chicos y chicas que lo sufren y esos casos no afloran.

¿Es optimista, con el futuro?

La igualdad formal está garantizada porque tenemos leyes irreversibles y satisfactorias. Lo que tenemos que hacer es conseguir la igualdad material y eso es un trabajo de campo. Además, los instrumentos jurídicos que nos vendrán de la UE nos obligarán a hacerlo.