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Sábado, 16 de Mayo de 2009

El cine como patrimonio

Scorsese presenta el trabajo de restauración de su Fundación World Cinema

SARA BRITO ·16/05/2009 - 08:00h

Martin Scorsese cree que la gente debe tener "acceso a las grandes películas que están a punto de perderse". - AFP

Scorsese no vino a Cannes a hablar de su cine, sino de su amor por el de otros. Ni una palabra, entonces, sobre Shutter Island, su último proyecto junto a Leonardo Di Caprio pendiente aún de estreno. Y mucho menos sobre el recién anunciado biopic sobre la Voz, Frank Sinatra, un filme tras el que llevaba peleando años y por el que ha tenido que dar a la familia de Sinatra el guión escrito por Phil Alden Robinson para que lo aprobaran. Di Caprio podría volver a acompañarlo en la que sería su quinta cinta juntos.

Lo que trajo a Martin Scorsese a Cannes, donde ha participado como jurado y director a lo largo de más de cuatro décadas, fue presentar la proyección de The Red Shoes en el Festival. Una copia restaurada y proyectada del clásico de Michael Powell de 1948, que abrió el ciclo Cannes Classics, dedicado a grandes hitos de la historia del cine.

"Recuerdo", dijo el director, ayer en conferencia de prensa, "que vi The Red Shoes cuando tenía 6 años, en la televisión, en blanco y negro y con cortes publicitarios". El filme le fascinó y se convirtió en uno de sus favoritos. "Para Coppola, De Palma o para mí es una de esas películas que nos han influido enormemente en la manera de filmar y narrar. Por eso es importante recuperarlas en buen estado: porque ayudan a saber quiénes somos", explicó. "Se están perdiendo películas que son nuestro patrimonio", dijo el director, que confesó ver la vida siempre desde el lado negativo.

Inspiración es también lo que ha encontrado el director neoyorquino en las películas de países sin recursos, que recupera y restaura desde la fundación que preside, la World Cinema Foundation. "Estas me inspiran para volver al set y seguir rodando", reconoció.

Alimento espiritual

Scorsese es un hombre de memoria. Si en la última década ha producido una serie de documentales en los que invita a diferentes directores (Clint Eastwood, entre otros) a hacer un recorrido por la historia del blues, desde su Fundación defiende el cine como patrimonio "allí donde no hay medios para conservarlo". Cree que se puede "marcar la diferencia con todos los Terminators si conseguimos que la gente tenga acceso a las grandes películas que están en peligro. Estamos en una grave crisis de distribución en todo el mundo, no sólo se trata de conservar estas películas, sino de llevárselas a la gente".

Entre las últimas obras recuperadas por la World Cinema Foundation se cuentan A brighter summer day, (Edward Yang, Taiwán, 1991); Al-momia, (Shadi Abdel Salam, Egipto, 1969) y la mexicana Redes, de Emilio Gómez Muriel y Fred Zinnemann (1936), filmes que se pasarán en Cannes desde hoy y que constituyen para Scorsese su alimento espiritual.

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