Archivo de Público
Viernes, 30 de Noviembre de 2007

Pilar Manjón defiende los libros "honrados" del 11-M

La presidenta de la Asociación 11-M presenta una obra de su ex marido sobre los 'conspiranoicos'

JUANMA ROMERO ·30/11/2007 - 07:30h

GUILLERMO SANZ - Pilar Manjón se abraza, emocionada, a una víctima. A su izquierda, su ex marido, Eulogio Paz, autor de '11-M. Cartas al director'.

No era un gran hotel de Madrid, ni una sala de conferencias con la tralla de focos iluminando el stage, ni una cafetería revestida del empaque de las grandes ocasiones. El glamour ni se personó. Los periodistas no menudeaban.Todo era mucho más simple.

Y ojo, que ayer también había caso 11-M. Pilar Manjón presentaba un libro escrito por su ex marido, Eulogio Paz, 11-M. Cartas al director (Planeta Rojo). Un libro escrito desde las vísceras, el “compromiso”, el sentimiento de un padre que perdió a su hijo Daniel en los trenes aquel jueves de marzo.

El autor y la presidenta de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo eligieron un sitio modesto. El centro cultural Paco Rabal, en el distrito madrileño de Puente de Vallecas, a medio camino de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia, los puntos de la muerte. Los invitados fueron goteando hasta completar aforo. Pocos políticos (el senador socialista Juan Barranco y el edil Pablo García-Rojo, también del PSOE), pocos artistas (Luis Pastor), bastantes amigos de Manjón y Paz y muchas víctimas del terrorismo. Del 11-M y de ETA. Allí se encontraba Roberto Manrique, secretario general de la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas. “Aquí nos hemos reunido la España de la decencia”, sintetizó Jesús Nieto, secretario de Comunicación de la editorial.

La tinta es la sangre de Daniel

Manjón se apresuró a espantar las posibles comparaciones con el libro más próximo, La soledad del juzgador, de Elisa Beni, la mujer del magistrado Javier Gómez Bermúdez. “Quien escribe 11-M. Cartas al director tiene toda la autoridad moral, porque le asesinaron a su hijo, que es el mío. Eso nos une para siempre. Si mañana me critican, aquí estoy. Acompaño al padre de Daniel. Su libro es valiente, honrado. No insulta, no amenaza a nadie”. Y advirtió, pertinaz: “Al que no le guste, que no lo compre. La pluma de Eulogio no ha mojado en los tinteros de otros. La sangre es suya, la de nuestro hijo”.

Después, la denuncia. La asociación recurrirá la sentencia del 11-M porque quiere “Justicia con mayúsculas”. Confía en que el Tribunal Supremo condene a Rabei Osman, El Egipcio, y Antonio Toro y su mujer, Carmen, y ampíe la pena de Rafá Zouhier, Hassan el Haski, Youssef Belhadj, Abdelmajid Bouchar y Fouad el Morabit. “Por cierto, allí no había Titadyne ni ETA”.

El dinero no importa tanto. “El Estado no arropa, ni abraza, ni consuela. Éste era un atentado contra toda la sociedad. Cualquiera pudo ir en esos trenes”. El grito sonó potente. Encerrado quedó en aquel sitio soberbiamente modesto.

CARTAS DESDE EL "COMPROMISO" Y CONTRA LA INJURIA
Eulogio Paz no tenía ganas de escribir un segundo libro. Relata que cuando presentó su primera obra, en marzo de 2006, el PP celebraba por aquellos días su convención. “Y ahí despegó la espuria estrategia de manipulación e injuria sobre el 11-M”. Comenzó a escribir cartas al director de ‘El País’ que dejaba en la recepción del rotativo. Así hasta 30. En ellas, reflexiona sobre la teoría de la conspiración y las “mentiras” de Génova y medios afines. No quiere “pasar página”. Su libro grita ahora “desde el compromiso”. Por él, dijo, no se llevará “ni un céntimo”.