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Jueves, 29 de Noviembre de 2007

España es más rica... y más desigual

Las autonomías que reciben más dinero crecen mucho, pero su PIB se aleja del de las prósperas

F. SAIZ ·29/11/2007 - 22:34h

La publicación del estudio de la Fundación BBVA sobre las balanzas fiscales de las comunidades autónomas con la Administración Central entre 1991 y 2005 ha abierto un profundo debate sobre los flujos financieros interterritoriales.

El libro escrito por el catedrático de la Universidad de Valencia  Ezequiel Uriel y por el profesor de la Universidad de Zaragoza concluye que el sistema de redistribución entre las autonomías ha funcionado bien en los quince últimos años. Por dos razones: porque hay una proporción adecuada, en general, entre la renta de las comunidades y lo que aportan o reciben (las ricas contribuyen y las pobres son beneficiarias) y también porque el modelo ha sido compatible con un fuerte desarrollo de todas las comunidades autónomas.

La pregunta que surge a continuación es si ese sistema de redistribución  ha conseguido aproximar la riqueza real de las distintos territorios. Los datos incluidos en el estudio de la Fundación BBVA permiten deducir que no es así.

En los últimos diez años (entre los quinquenios 1991-1995 y 2001-2005)  la evolución del PIB por habitante de las distintas comunidades autónomas no tiene relación aparente con las aportaciones o con las ayudas recibidas.  

Si tomamos por ejemplo el bloque de las cuatro comunidades autónomas que en los últimos quince años han recibido más dinero, vemos que el incremento de su PIB por habitante (su riqueza real) ha aumentado bastante menos que el promedio de España, y por tanto se aleja del de los territorios más ricos.

Extremadura, que es la principal beneficiaria del sistema (su saldo fiscal es positivo en 2.375 euros per capita cada año), ha crecido un 38%, frente al 49% del promedio en España; Asturias (2.148 euros de saldo) ha aumentado un 37%; Canarias (1.544), un 44%, y Castilla-La Mancha (1.528 euros per capita), un 38%. La excepción a esta regla es Andalucía, que siendo la quinta beneficiaria de fondos (1.421 euros por habitante) ha registrado un incremento de su PIB per capita del 52%, algo por encima de la media.

Autonomías con saldo negativo 

En el bloque de las autonomías que tienen saldo fiscal negativo, y que por tanto son contribuyentes netas, la pauta que se observa es que el crecimiento de su PIB por habitante es ligeramente inferior a la media. Así ocurre en los casos de Catalunya, Baleares y Valencia.

Sin embargo, hay una excepción estridente, que altera por sí misma esa regla: Madrid. La comunidad madrileña es la que más aporta al conjunto del sistema (2.302 euros anuales por cada uno de sus residentes), pero resulta ser también la que más mejora en PIB por habitante (un 59%, diez puntos más que el promedio), según la Fundación BBVA.

El resultado de estas tendencias es que el abanico de la riqueza territorial se ha ensanchado. Madrid  tenía en el quinquenio 2001-2005 un PIB per capita de 26.746 euros, el doble que Extremadura (un 100% más). Una década antes, la diferencia entre ambas era de sólo un 75% .