Archivo de Público
Sábado, 9 de Mayo de 2009

Mor Karbasi, música gitana contra el desarraigo

La israelí repasa hoy en el Womad el folklore ladino, que se remonta al siglo XV

JESÚS CENTENO ·09/05/2009 - 08:00h

Karbasi se siente influida por músicas como el flamenco.

En España convivieron gentes de tres religiones y tres culturas diferentes: musulmanes, cristianos y judíos. La relación fue irregular, y los judíos emigraron de la Península en 1492. Se desperdigaron por Marruecos, Grecia, Turquía, Bulgaria... Cinco siglos después de aquello, en la joven Mor Karbasi (Jerusalen, 1986), descendiente directa de judíos marroquíes y persas, perdura el rostro melancólico del desarraigo.

Viste como una princesa del desierto y posee un portento de voz, rica y cálida, que expresa notas en ladino, la lengua hablada por los sefardíes. "La primera vez que escuché esta música me enamoré de ella, pero no sabía por qué. Le pregunté a mi abuelo y me enseñó de dónde venía, y de la importancia de recordar de dónde venimos", explica a Público la cantante, que publicó en 2008 su álbum de debut, The Beauty and The Sea.

Mor rescata la tradición ladina y la actualiza, utilizando tan solo contrabajo, guitarra y percusión como acompañantes. En el trasfondo: vida espiritual, misticismo y peregrinación. La suya es música gitana que provoca escalofríos. "El ladino es el cantar de las mujeres, de sus sueños y sus deseos. En aquellos tiempos era una vergüenza ser mujer, y además que cantase. Es increíble que la música ladina haya perdurado tanto tiempo, mi misión es continuar en la tradición, que siga viva, que no se quede en música de museo", afirma.

La tradición española también está presenta en su música (canta temas en español), sobre todo el flamenco: "Mis primeras actuaciones fueron en la Peña Flamenca en Jerusalén. Mi madre recitaba poemas litúrgicos y cantaba baladas judías andaluzas. Manuel Poveda y Estrella Morente han sido una gran influencia", asegura. Aunque huye de las fronteras: "Me gusta la poesía. Hablar de lo que significa ser judío. Lo importante es que la música no tiene límites ni fronteras, es la lengua del corazón. Si hay una manera de unir a las personas es con la música".