Archivo de Público
Viernes, 8 de Mayo de 2009

Comer carne de cerdo no supone un riesgo sanitario

Las palabras del director de Seguridad Alimentaria de la OMS se malinterpretaron

AINHOA IRIBERRI ·08/05/2009 - 08:00h

AFP - Médicos coreanos comen cerdo en Seúl.

El consumo de carne de cerdo enfermo está terminantemente prohibido en cualquier país que reúna unas mínimas condiciones de seguridad alimentaria. Así sucede si el animal en cuestión está infectado por el virus causante de la nueva gripe H1N1 o por cualquier otro patógeno, según explicó ayer a este diario el catedrático de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, José Manuel Sánchez Vizcaíno.

La alarma saltó con las declaraciones que hizo el miércoles el director del Departamento de Seguridad Alimentaria de la OMS, Jorgen Schlundt. Este afirmó que los virus de la gripe "como el H1N1" podrían sobrevivir al proceso de congelado y estar presentes en la sangre y en la carne de cerdo sometida a este proceso.

A esta declaración, recogida por Reuters, se añadía sin embargo otra frase: "No hay riesgo de infección por comer cerdo siempre que se hayan tomado las precauciones habituales". Según Sánchez Vizcaíno, la alerta sobre el consumo de carne de cerdo ha estado motivada, en primer lugar, por la incorrecta denominación de esta nueva gripe como "porcina" cuando no infectaba al animal.

Este catedrático opina que, a los pocos días de declararse la epidemia, la gente supo que no afectaba a esta cabaña. "No influyó en el consumo, sin duda un signo de madurez", dice. Pero algo cambió la semana pasada, cuando una canadiense que se había infectado con el H1N1 en México contagió la gripe a una explotación porcina, que mostró la "sintomatología típica" y fue desechada para su consumo.

Para Sánchez ésta es, precisamente, la clave para tranquilizar a la población: los cerdos destinados a consumo humano pasan por un control médico que incluye la medición de la temperatura tanto antes de salir de la granja donde se han criado, como en el matadero donde serán sacrificados. Se hace incluso una revisión post-mortem, destaca el experto.

Pero, en el caso de que se consumiera la carne de un animal enfermo, ningún estudio ha demostrado que los virus se transmitan por vía alimentaria. Hasta en el hipotético extremo de que el cerdo pasara las inspecciones por estar en periodo de incubación, sería imposible el contacto. "Mientras no hay fiebre, el virus no se ha extendido por el organismo; habría que comerse las vías respiratorias superiores del cerdo para ingerirlo", concluye.