Archivo de Público
Jueves, 7 de Mayo de 2009

Es la hora de Madrid

El secretario de Estado para el Deporte analiza para 'Público' las posibilidades de la candidatura de Madrid 2016

JAIME LISSAVETZKY ·07/05/2009 - 08:30h

En Copenhague se decidirá la sede de los Juegos Olímpicos de 2016. Que sea, como todos deseamos, Madrid, es extraordinariamente relevante para el futuro del deporte español. La elección sería un estímulo impagable para el gran impulso modernizador del deporte en España en el siglo XXI, como ya lo fue Barcelona al final del siglo pasado. ¿Quién entonces podía imaginar un esplendor como el que vive hoy el deporte español?

Han pasado 17 años y hemos acometido reformas estructurales que dan respuesta a nuevas exigencias con el fin de que los deportistas disfruten de las mejores condiciones y medios. Barcelona fue el primer aldabonazo y pasamos la prueba con nota alta. Hoy, la elección de Madrid supondría un nuevo salto cuantitativo y cualitativo.

A nadie le caben dudas de la buena salud del deporte español. Tras ser testigos en 2008 de un año mágico, "el mejor de la historia", como lo definió el rey en ocasión reciente, y el "año luminoso", como lo ha llamado el presidente del Gobierno, España es ahora, en mayor medida que nunca, un país polideportivo de referencia.

Los constantes éxitos de nuestros deportistas y el modo en que la gente vibra con ellos suponen un aval importantísimo para esta candidatura. El deporte genera sentido de pertenencia común como lo demuestra un estudio realizado en 2008, que reflejaba que dos de cada tres madrileños siguieron con mucho o bastante interés los Juegos de Pekín.

Madrid ha trabajado duro y sin desmayo y ha sido capaz de elaborar y diseñar un proyecto sólido e ilusionante, cuyo nivel actual de realización es, con mucho, el más elevado de todos los aspirantes. Y detrás del proyecto se encuentra, sin fisura alguna, el compromiso de la Corona, del Estado, y de todas las administraciones autonómicas y locales. Parafraseando a Shakespeare, la candidatura de Madrid está tejida con la materia misma de su sueño olímpico. Es la hora de Madrid.