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Lunes, 4 de Mayo de 2009

Washington teme por la seguridad del arsenal atómico de Pakistán

Las armas nucleares y la amenaza talibán centrarán el miércoles la primera cumbre Obama-Zardari

ISABEL PIQUER ·04/05/2009 - 21:30h

EFE - Tropas paquistaníes inspeccionan el escenario de un atentado en el distrito de Buner, donde combaten desde hace una semana contra los talibanes.

Cuando Barack Obama se entreviste este miércoles en la Casa Blanca con los presidentes de Afganistán, Hamid Karzai, y Pakistán, Asif Ali Zardari, uno de los principales temas de conversación será la seguridad del arsenal nuclear paquistaní. Ante los recientes avances de los talibanes, Washington ha empezado a inquietarse seriamente por la que considera como la más grave amenaza en la región.

"Estoy extremadamente preocupado por la situación en Pakistán", reconocía la semana pasada Barack Obama durante la rueda de prensa convocada con motivo de sus cien días en el poder.

Las ojivas atómicas de Pakistán están bajo control directo del jefe del Ejército

"Confío en que el arsenal nuclear paquistaní está seguro, en primer lugar porque el Ejército pakistaní reconoce el peligro que supondría si estas armas caen en manos equivocadas", decía Obama, que añadía que los responsables militares de ambos países mantienen "una estrecha cooperación".

Pero entre bastidores, la inquietud es más palpable, aseguró este lunes The New York Times.

Washington heredó del Gobierno de George Bush un programa de ayuda de unos cien millones de dólares destinado a ayudar a los paquistaníes a reforzar la seguridad de las instalaciones nucleares, pero no tiene información precisa sobre dónde se encuentra el dinero ni cómo se ha gastado.

EEUU desconoce en qué se ha gastado Islamabad el dinero entregado por Bush

Arsenal descentralizado

Aparentemente, el Gobierno de Islamabad ha "dispersado sus centrales por todo el país" para evitar centralizar todo su arsenal en caso de un ataque indio, dijo la secretaria de Estado, Hillary Clinton, en la Cámara de Representantes.

Las entre 60 y 100 armas nucleares paquistaníes dependen teóricamente de Zardari, pero están en realidad bajo control directo del comandante en jefe del Ejército y ex director de los servicios de inteligencia (ISI), el general Ashfaq Parvez Kayani.

"Nos basamos en las mismas promesas que llevamos oyendo desde hace años", declaraba anónimamente al diario neoyorquino un alto funcionario del Gobierno. "Cuanto peor van las cosas, más nos aseguran que lo tienen todo bajo control".

La inquietud se ha recrudecido estas últimas semanas, desde que los talibanes realizaron significativos avances en el distrito de Buner, a un centenar de kilómetros de Islamabad, y forzaron una operación de las tropas paquistaníes para frenarles.

Los militares, decía Obama en rueda de prensa, "han empezado a reconocer que su obsesión con India, como amenaza mortal, ha sido errónea y que la mayor amenaza viene del interior. Y estamos viendo cómo Pakistán se está tomando mucho más en serio la amenaza de los militantes extremistas".

7.500 millones adicionales

Este será el tema del encuentro: coordinar los esfuerzos de Pakistán, Afganistán y Estados Unidos contra los talibanes. Y Washington está dispuesto a financiar la nueva estrategia. Ya ha pedido al Congreso que apruebe una partida de 7.500 millones de dólares para ayudar a Islamabad en los próximos cinco años.

En las próximas semanas, desplegará 17.000 nuevos soldados en el sur de Afganistán a lo largo de la frontera y espera poder ampliar las fuerzas especiales que tiene estacionadas ahora en Pakistán.