Archivo de Público
Domingo, 3 de Mayo de 2009

Cerco al "petróleo sangriento"

España explora cómo implicarse en la campaña mundial para reforzar la transparencia de la industria extractiva

PERE RUSIÑOL ·03/05/2009 - 22:39h

Descubrir petróleo en el subsuelo puede ser motivo de júbilo inicial, pero si vives en el Tercer Mundo prepárate para lo peor: o expolio o guerra o sangre o corrupción. Y a menudo, todo junto. En sectores académicos, el fenómeno se conoce como "maldición de los recursos" cuanto más rico, más guerra y más pobreza y no es raro que Occidente maneje los hilos detrás de las tribus, clanes o guerrillas que se matan sobre el terreno.

La Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI, en sus siglas en inglés) nació en 2002 para tratar de poner fin a esta dinámica aterradora implicando a los gobiernos del Norte y del Sur, las ONG y las empresas multinacionales. El objetivo: dotar de transparencia al sector y otorgar un sello de buenas prácticas que acaben con la maldición.

El Congreso albergó una reunión con políticos, ONG y empresas

España se sumó a la plataforma en diciembre de 2007, pero desde entonces no ha habido repercusiones prácticas más allá del pago de 1,5 millones de euros a un fondo creado por el Banco Mundial. Sin embargo, la semana pasada se logró un hito: el Congreso de los Diputados albergó una reunión para ver cómo puede impulsarse la iniciativa con todos los actores: diputados, técnicos del Gobierno, activistas de ONG y ejecutivos de la industria.

"Fue una reunión muy positiva, y ahora de lo que se trata es de que el Gobierno dé un impulso político al proceso", explica Carles Campuzano, diputado de Convergència i Unió (CiU).

Esta coalición ha presentado una proposición no de ley para darle un impulso, algo que también busca otra proposición de Iniciativa per Catalunya Verds (ICV).

El Gobierno busca la participación de las multinacionales españolas

Las ONG españolas más activas en la plataforma Intermón Oxfam y Fride subrayan que España tiene un doble reto: utilizar los recursos de la cooperación para favorecer cambios en los países receptores en favor de la transparencia y empujar a las multinacionales propias básicamente Repsol, que ya forma parte de EITI, Cepsa y Gas Natural para que asuman estos principios.

"Hemos empezado a hablar con todas las empresas para implicarlas en el proceso en beneficio de todos", explica Manuel de la Rocha, el técnico de Exteriores que coordina la respuesta española. La pugna mayor está en la voluntariedad: nadie quiere atarse las manos, salvo que se adopten propuestas globales que afecten a todos.

Dificultar las comisiones

La propuesta clave es exigir que todos los pagos se hagan públicos

Una de las recetas de transparencia que promueven las ONG es hacer públicos todos los pagos que se realizan en cada uno de los procesos extractivos. Parece elemental, pero aquí se esconde la madre del cordero: haría mucho más difícil las eventuales comisiones que acaban en bolsillos privados y que impiden que el maná del petróleo beneficie a la mayoría.

La propuesta ha llegado ya al Congreso de Estados Unidos y, de aprobarse, obligaría a todas las empresas que cotizan en bolsa a asumir ese ejercicio de transparencia. Pero nadie cuenta con ello en un futuro próximo. También en España se busca una reforma de la Ley del Mercado de Valores para hacerlo obligatorio.

Mientras tanto, el "petróleo sangriento" expresión del presidente nigeriano, Umaru YarAdua, inspirada en la película Diamantes de Sangre protagonizada por Leonardo DiCaprio sigue causando estragos.