Archivo de Público
Sábado, 2 de Mayo de 2009

Gallardón planea ceder a Ana Botella la Alcaldía de Madrid

El regidor estudia dar un giro drástico a su carrera política si prospera la candidatura olímpica

MARÍA JESÚS GÜEMES ·02/05/2009 - 00:09h

dani pozo - El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y la concejal Ana Botella conversan antes de una rueda de prensa en el mes de marzo.

Afirman en el PP que Ana Botella está deseando ser alcaldesa de Madrid y que Alberto Ruiz-Gallardón siempre ha visto en ella a su sucesora idónea. Según algunos dirigentes conservadores, el regidor ya está estudiando cómo le puede ceder el testigo a la esposa de José María Aznar.

Por ahora, Gallardón está centrado en la candidatura olímpica para 2016. Poniendo todo su empeño en que Madrid se convierta en la sede de los Juegos. La decisión se conocerá el 2 de octubre en Copenhague (Dinamarca). Es a partir de esa fecha cuando se abre un interrogante sobre su carrera política. El dirigente conservador afirmó hace tiempo que no pensaba presentarse a "un tercer mandato" como alcalde. Así, algunos de los que le rodean piensan que si lograra apuntarse el tanto olímpico, ese podría ser el momento adecuado para salir del Ayuntamiento por "la puerta grande".

En el Consistorio, están convencidos de que, con la concejala de Medio Ambiente, el PP podría asegurarse una de sus plazas fuertes. Pero por si acaso despierta cierto rechazo social, creen que lo mejor sería hacer el traspaso de poderes con más de un año de antelación a las municipales de 2011. Piensan que sería un plazo más que razonable para que los madrileños "digirieran" su imagen y para que ella se hiciera a su nuevo papel.

El precedente de Barcelona

Los asesores de Gallardón recuerdan que Narcís Serra fue el último alcalde de Barcelona que llegó a ocupar el cargo, en 1979, gracias al voto de los ciudadanos porque, a partir de entonces, los demás se fueron pasando el sillón en la recta final de cada mandato. Serra dejó a Pasqual Maragall cuando se fue a Defensa. Maragall, a Joan Clos y este, a Jordi Hereu. Es cierto que luego las urnas los refrendaron, pero todos "hicieron su rodaje". En Madrid puede ocurrir lo mismo.

Los conservadores madrileños cuentan también que Esperanza Aguirre siempre ha ambicionado el cetro de la Alcaldía y comentan que si Gallardón tiene realmente la intención de entregárselo a Botella, "más le valdría darse prisa". Dentro del PP, ven a la presidenta madrileña "muy tocada" por el caso Gürtel. Algunos marianistas consideran que está "triturada" para disputarle el liderazgo a Rajoy, y que todo el tema del espionaje y la corrupción han hecho mella en su equipo. Hay quien dice que las encuestas no son muy halagüeñas para el PP en la Comunidad de Madrid. Por eso, algunos deducen que Aguirre podría recuperar su viejo sueño de ser la primera alcaldesa de Madrid.

El equipo de Gallardón dice que él repetiría sin pensárselo. Todo con tal de impedirlo

En Cibeles sede del Ayuntamiento, temen que Aguirre le pida finalmente a Rajoy ir como candidata a la Alcaldía y que, como no es incompatible, ya de paso trate de ser diputada al Congreso. Eso sí, antes de que todo eso ocurra, el equipo de Gallardón dice que él repetiría sin pensárselo. Todo con tal de impedirlo. Y añaden que lo mejor para no llegar hasta ese extremo es que Botella le sustituya cuanto antes. Están seguros de que si la esposa del presidente de honor del PP llevara meses ejerciendo como alcaldesa, ni Mariano Rajoy ni Esperanza Aguirre osarían relevarla ni enfrentarse a ella.

Pero en esta maniobra todos se preguntan dónde iría a parar Gallardón. "Esa es la clave", según apuntan algunos de sus concejales. No creen que vaya a abandonar la política sin más para desembarcar en la empresa privada y piensan que le "encantaría" ser secretario general del PP. "Si Rajoy le dice ven, lo deja todo", señala uno de ellos. "No vuelve de fiscal ni loco y sabe que en el Ayuntamiento no puede llegar más lejos", añade.

A un diputado del PP le parece improbable que Rajoy le ofrezca ser su mano derecha: "Una cosa es tener al enemigo controlado en el comité de dirección y otra, darle las riendas", afirma. Las personas más cercanas al alcalde desmienten que quiera esa responsabilidad. Recuerdan que ya la tuvo con Fraga en Alianza Popular y están seguros de que si Rajoy se lo ofreciera, él lo rechazaría. "Lo último que haría en su vida sería volver al aparato del partido", dicen en su entorno.

No es un secreto que en el partido se comenta que la número dos del PP, María Dolores de Cospedal, tiene "fecha de caducidad": cuando sea nombrada candidata para las autonómicas de Castilla-La Mancha. Ahora compagina su labor dentro del PP nacional con las de presidenta del partido en esa comunidad. Pero sus fieles aseguran que seguirá al frente de todo hasta el día en que gane a José María Barreda y para eso quedan al menos dos años. "Yo cumplo con mi palabra", declaró Cospedal el jueves. "No voy a dejar mi función y mi responsabilidad como secretaria general, con independencia de que algunos quisieran que lo hiciera", dijo. Para muchos en el PP, han sido los gallardonistas los que han lanzado ese "globo sonda" para tantear el terreno.

Nada más conocer el rumor, el alcalde se sirvió de una frase del divulgador científico Eduard Punset: "En España, todo lo que no es ciencia, es chismorreo". También quiso desviar la atención recordando que su currículum siempre se había caracterizado por su "compromiso con los ciudadanos". Siempre ha completado sus legislaturas.

"No le vale ser ministro"

En cualquier caso, sin un destino de peso para Gallardón, todo se complica. "A Gallardón no le vale con ser ministro o vicepresidente en un futuro gobierno de Rajoy, él tendría que ser el presidente", dice un diputado maliciosamente.

En el PP, se maneja otro escenario, en el que Rajoy fuerza a Gallardón y a Aguirre a repetir como candidatos. Dan por hecho que el regidor volvería a apuntarse una nueva victoria. Pero esta vez llevaría la batuta pocos meses. Los justos para que el líder conservador lo incorporase a su candidatura a la Presidencia del Gobierno.

Ya en 2008, el regidor madrileño se vio fuera de las listas ante el órdago que le lanzó Aguirre a Rajoy, amenazándole con dimitir. Varios de sus compañeros de filas sostienen que sería la forma de recompensar aquel mal trago y, de paso, un golpe de efecto definitivo para que Rajoy le arrebatara el poder a Zapatero. Y con el alcalde entretenido con otras labores, el camino volvería a despejarse para Botella.... La maquinaria no ha hecho más que activarse.