Archivo de Público
Viernes, 24 de Abril de 2009

No es Derecho lo que ampara la injusticia

El manual de interrogatorios no puede ser base de una coartada

FRANCESC CAMINAL (abogado) ·24/04/2009 - 01:12h

El Presidente Obama ha dicho que "hay que mirar hacia delante y no hacia atrás". Desde luego, porque Guantánamo fue infame. La tortura, sea quien sea quien la practique, es siempre execrable. Lo que no parece razonable es que se acepte una coartada basada en el manual de prácticas de interrogatorios. O sea, que si el manual bastaba para aquietar la conciencia del torturador creyendo que lo que hacía era legal porque lo autorizaba una instrucción, ya no habrá enjuiciamiento. Esto es inaceptable. ¿El ordenamiento jurídico puede justificarlo todo? ¿Basta con que exista una norma que autorice la tortura para que a renglón seguido todos los torturadores queden impunes? No parece muy conveniente, ni justo.

El manual de interrogatorios no puede ser base de una coartada

En un acto oficial celebrado hace unos años, un alto cargo les dijo a los recién nombrados jueces: "No se aparten nunca de aplicar estrictamente la ley". Y uno se preguntaba, ¿dónde ubico los principios generales del derecho, y el derecho natural, y la doctrina de tantos y tantos jurisconsultos?

El que la práctica de interrogatorios que implique algún tipo de tortura venga consentida o permitida no será jamás admisible porque constituye una violación de los derechos humanos y del derecho internacional.

Póngase el lector en la piel del torturador intelectual o material. ¿Le aplicaría a otra persona una asfixia simulada? ¿Le privaría de sueño hasta 180 horas seguidas? ¿Le atemorizaría teniéndole desnudo y acechándole con un perro? No, no lo haría, en primer lugar porque hay que ser muy miserable para hacerle a otro lo que no deseas te hagan a ti, y también porque el derecho natural conjunto normativo rectamente interpretado por la razón humana que conocemos todos sin haber estudiado leyes sugiere que hacer esto es cometer un acto ilícito.

El derecho natural nos sugiere que la asfixia simulada es un acto ilícito

¿Cabe la impunidad ante el argumento de que las prácticas de interrogatorios contaban con el asesoramiento legal? No, ya que si el derecho sirve para amparar la injusticia no es derecho, será otra cosa, pura demencia, porque me niego a aceptar que en los albores del siglo XXI la sociedad haya alcanzado tal grado de abyección y decadencia.

Y ahora usted se preguntará: ¿obra entonces correctamente la jurisdicción española abriendo un proceso judicial? Es una cuestión hoy sub iudice y por lo tanto no es el momento de contestarla, aunque quisiera que la sociedad norteamericana algún día se planteara el enjuiciamiento de estos hechos y defendiera también en esta cuestión sus valores democráticos, como siempre ha sucedido.

El principio de jurisdicción universal ha permitido mutar oportunidad por justicia, pero no puede olvidarse que existe el Tribunal Penal Internacional, se haya firmado o no el convenio compromisorio, y que la norma rectamente interpretada por la razón humana debería residenciarse en una jurisdicción estable y vinculada a un alto organismo internacional.