Archivo de Público
Martes, 27 de Noviembre de 2007

Dos encierros para lograr una reunión

El minsterio de interior se reunirá con los bengalíes que se encerraron en la parroquia roja y en una oficina de extranjería.

Beatriz Lucas ·27/11/2007 - 21:19h

Cuando se enteró que lo iban a deportar a Bangladesh, Jesim Uddin, de 25 años, se fugó del Centro Temporal de Inmigrantes (CETI). Fue el 30 de agosto. Desde entonces vive como un maqui refugiado en un monte de Ceuta. Con él se fugaron 36 bengalíes pero sólo 33 siguen escondidos –3 volvieron al CETI y uno fue deportado–. Beben agua del pozo de un vecino, comen lo que pescan y duermen bajo plásticos.

Shumi Begum tiene 27 años, trabaja de limpiadora en un restaurante de Lavapiés, en el centro de Madrid, y nunca  ha visto a Jesim. Están a 720 kilómetros, pero cada día sufre por lo que él está viviendo. “Podría ser yo. Sus familias en Bangladesh están pagando por ello. Vendieron lo que tenían para que sus hijos llegaran a España y les mandaran dinero. Yo tenía que hacer algo”, dice en un tímido castellano.

Junto a 36 bangladeshíes, que viven y trabajan en Madrid, Shumi se encerró ayer en la parroquia roja, San Carlos Borromeo. Es la única chica y allí compartieron pollo con patatas y café, y denunciaron ante los medios que sus compatriotas llevan tres meses en condiciones infrahumanas: “Pasan hambre, frío y en pésima situación sanitaria e higiénica.

Asilo denegado 

Dos han enfermado, son diabéticos, y otros han sufrido ataques de pánico y ansiedad”, recoge un comunicado. “Se les ha denegado la solicitud de asilo aunque en nuestro país se vulneran los derechos humanos”, según Mohamed Shakil, presidente de una asociación de begalíes. Quieren que el Ministerio de Interior les dé una solución.

El 19 de octubre la red de apoyo a inmigrantes Ferrocarril Clandestino se reunió con Gregorio Martínez, jefe de gabinete de Alfredo Pérez Rubalcaba. Les dijeron que les ayudarían. Cinco semanas después no ha ocurrido nada. Hoy se reunirán tras las dos acciones de ayer. Pedirán a Martínez el traslado a Madrid por razones humanitarias.