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Domingo, 12 de Abril de 2009

"Para que el PP funcione en Catalunya falta una revolución cultural en Génova"

El historiador Joan B. Culla aborda en un prolijo ensayo la evolución y los porqués de los fracasos de AP y del PP en Catalunya, el particular ‘vietnam' electoral y social de la derecha española

FERRAN CASAS ·12/04/2009 - 17:43h

ALBERT GEA - Culla analiza a la derecha desde la muerte de Franco.

Culla cita a Público en el hotel Barceló Sants, escenario de algunos de los congresos más movidos del PP catalán. En el último, después de que Génova impusiera a Alicia Sánchez Camacho como presidenta, la bronca fue de órdago. El ámbito de Culla no es sólo el PP. No hay congreso político al que este popular historiador de semblante inglés y verbo mordaz no acuda para tomar notas y recoger documentación. Después salen libros con el rigor de este, publicado en catalán por La Campana. En él aporta las claves de por qué la derecha española nunca ha sido alternativa a CiU en Catalunya.


La izquierda española ha adaptado mejor que la derecha su discurso a la realidad catalana. ¿Por qué han fracasado los clásicos ‘giros catalanistas' de AP y del PP?
Por una razón fundamental, estos giros solemnemente anunciados nunca han tenido margen. Han creído que sólo con apellidos, como Trias de Bes que venía de CiU, lo resolvían. Pero el problema es que los discursos, y le pasó a Piqué que venía del PSUC, se han visto desautorizados por Génova 13. La credibilidad se pierde, por ejemplo, cuando Aznar se burla de temas simbólicos como los distintivos catalanes de las matrículas.

"El PP ha incorporado a su ADN la agresividad contra el nacionalismo y renegar le devastaría"


¿El pecado original estriba en el sucursalismo o en la radicalidad de la dirección de Madrid?
Combina todo. El PP catalán no choca como el PSC con el PSOE, que tiene una tradición jacobina pero nada que ver con las esencias patrias que el PP hereda del nacionalismo español más rancio y virulento. Esto desbarata los giros. Cada líder del PP repite la letanía de dedicar "esfuerzos" a Catalunya. Pero eso no pasa por más visitas, es cuestión de sensibilidad como se vio en el Estatut o cuando dicen que el castellano está perseguido.
¿El PP es ajeno a la realidad catalana?
Sí, eso creo. Aquí hay una cultura política propia y ellos deberían dejar de ser el partido reducto con sensación de estar rodeados y tener todo en contra. Esa lógica vale para mantener unos centenares de miles de votos aquí pero no para crecer más allá de puntas que responden a la lógica española. Pasó en el 2000, cuando Aznar sacó 12 diputados. Era irreal y no se consolidó. En 2004 tuvo un desplome espectacular y perdió 6.
Supongo que la existencia de Ciudadanos, que hiperboliza el discurso españolista, ayuda poco.
Agudiza el síndrome defensivo al disputar el patrimonio del españolismo y los castellanohablantes. Si de postre les apoya la coalición mediática del PP la cosa se pone fea. Pero ahora el problema es estatal. Ciudadanos está amortizado pero está UPyD.
¿Hasta cuando el PP pagará en Catalunya la gestión de Aznar que tanto rédito da al PSOE y al PSC?
Aznar les ha hecho mucho daño. A la primera capa geológica histórica, que se remonta al origen franquista cuando no querían ni autonomía ni amnistía y que, ya en los 80, deshechó rectificar el discurso duro de la Transición, se suma otra capa, fruto del Aznar de la mayoría absoluta que empieza una ofensiva simbólica que explota entre el 11-M y el 14-M.
¿Pero aquello fue por Atocha no?
En los disturbios en Barcelona no sólo había indignación por los atentados. Afloró también el malestar catalanista por el uso desbocado que Aznar hizo de la mayoría absoluta. Atocha abrió los diques. Para pasar página el PP estatal, el que cuenta, debería hacer una auténtica revolución cultural, un cambio de discurso total que ahora veo imposible. La agresividad contra el nacionalismo está tan incorporada a su ADN que renegar de ello podría ser devastador en el resto del Estado, más con UPyD activa.
De su libro se desprende que al escoger entre normalizar el PP y disputar espacios a CiU y el PSC o contentar a la base más fiel y españolista gana esto último.
El PP catalán es rehén voluntario de los militantes y simpatizantes más fieles y radicales. Ese núcleo guardián de las esencias desconfía de cualquier apertura. Vieron en Piqué a un intruso. Por miedo a perder su fidelidad canina, el PP nunca ha sido valiente y refuerza la idea del partido reducto y secta. Piqué me dijo el pasado verano que "más que de partido habría que hablar de secta". Son pocos militantes y ello acentúa la sensación de sentirse el Álamo del españolismo.
Uno de los fracasos del PP catalán es no atraer a la UCD local, que acabó mayormente en CiU. ¿Por qué?
La imagen de una AP refractaria a la catalanidad sumado a un Pujol emergente y gobernante hacía más atractiva a CiU. Fraga no seducía en Catalunya y tenía imagen de perdedor.
El libro constata la falta de poder municipal en pueblos y ciudades medias. En la mitad de comarcas el PP tiene cero concejales o uno.
El discurso identitario del PP es aún más difícil de defender en los pueblos pequeños. Se vio con la guerra de Irak, cuando un puñado de concejales se dio de baja. Antes de caer, Daniel Sirera ya dijo que mientras el PP no tenga concejales en Vic u otras ciudades era imposible que él presidiera la Generalitat o Rajoy, España.

"El partido en Catalunya es rehén voluntario del núcleo de militantes más fieles y radicales"

Usted revela que Alberto y Jorge Fernández Díaz son hijos de un mando de la Guardia Urbana militar de carrera, Sirera de un urbano y Sánchez Camacho de un Guardia Civil. ¿Esto explica algo?
Sin ánimo de generalizar, es algo significativo acerca de los líderes recientes y su origen. Esto ayuda a la percepción de partido que recluta un determinado perfil de funcionariado, militar o civil, instalado en Catalunya que siempre ha considerado que temas como la normalización lingüística son intolerables.
En el último congreso del PP el ‘dedazo' en favor de Camacho indignó a las bases. ¿Esa revuelta respondió a un hartazgo del sucursalismo o a la debilidad del equipo de Rajoy después del congreso de Valencia?
Más bien a lo segundo pese a que hay un sector de las bases que cree que Madrid les ningunea. Y eso tanto vale cuando se hace un giro catalanista como otro españolista. En el último congreso había varios factores como llegar a tres días del congreso con tres candidatos con parroquia (Nebrera, Fernández y Sirera) boicoteados por Génova.

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