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Jueves, 2 de Abril de 2009

Gandía ofrece a los desempleados convertirse en serenos

Parados mayores de 40 años recorrerán las calles y ayudarán a los ciudadanos

BELÉN TOLEDO ·02/04/2009 - 08:00h

Fachada del Ayuntamiento de Gandía. - PÚBLICO

Contra el paro, serenos. Así se resume la idea del Ayuntamiento de Gandía (Valencia) por la que desempleados mayores de 40 años y con dificultades para acceder a un empleo se convertirán en agentes nocturnos de Servicio de Información y Atención a los Ciudadanos (SIAC). Su labor será parecida a la de los antiguos serenos: recorrer las calles de noche para acompañar a quienes llegan tarde a casa o salen temprano a trabajar.

Pero, además, el trabajo de los agentes del SIAC tendrá una vertiente social que consistirá en conocer a fondo su barrio para ayudar a todo aquel que lo necesite. "Recibirán formación para atender a los indigentes en olas de frío o calor y asesorarlos sobre dónde pueden encontrar cobijo; darán recomendaciones a las prostitutas sobre el uso del preservativo, las revisiones médicas o los programas de inserción laboral... En resumen, conocerán los problemas de su barrio y los transmitirán a servicios sociales", explica Liduvina Gil, edila municipal.

El Ayuntamiento aspira a formar a 50 personas en estos programas, de cuya gestión se encargará Cruz Roja. En unos días, comenzarán a trabajar las primeros 17 personas, que ya han desempeñado la labor de serenos durante los dos últimos dos años, a las órdenes de una contrata que a su vez recibía fondos del Consistorio.

"Tuvimos problemas con la empresa y hemos recolocado a los trabajadores en este programa. Esperamos que pronto otra empresa se ofrezca para cubrir el servicio", detalla Gil.

Pepa Oriola, con más de 40 años y dos hijas, es una de las trabajadoras que ya tiene experiencia como serena. "Es muy bonito, nunca me he sentido más respetada por la gente que en estos dos años. Incluso hemos ayudado a inválidos que se caían y llamaban a nuestro número... La gente está encantada", cuenta.

Su única queja es que, con el paso de la contrata al programa de inserción laboral, su sueldo bajará de más de 900 euros a apenas 600, en un trabajo que incluye noches y fines de semana. "Pero confiamos en que la cosa cambie", concluye.