Archivo de Público
Miércoles, 1 de Abril de 2009

Catorce días secuestrados en la selva de Nigeria

La pesadilla empezó el 14 de marzo, cuando los dos españoles volaron hasta Lagos para cerrar un negocio con los representantes de una supuesta empresa llamada Zan Cosmetics

O.L.F. ·01/04/2009 - 08:00h

A. Navarrete - El embajador en Nigeria explica el secuestro.

Comían un plátano o un plato de pasta, y algunos días ni eso. En ocasiones los maniataban. En otras, les amenazaban con la muerte o con cortarles los dedos de la mano. Josep Bufí y Alonso Boj, gerente y empleado de una pequeña firma de máquinas de envasado catalana, Innoenvas, han vivido 14 días de pesadilla en la selva de Nigeria con final feliz. En la noche del domingo al lunes, la Policía del país africano, con la colaboración de la Sección de Secuestros de la Policía española, los liberaba de los secuestradores que los mantenían retenidos en una casa semiderruida enclavada en la selva que rodea la ciudad de Owerri.

La pesadilla empezó el 14 de marzo, cuando los dos españoles volaron hasta Lagos, la capital económica de Nigeria, para cerrar un negocio con los representantes de una supuesta empresa llamada Zan Cosmetics. Estos habían contactado con las víctimas seis meses antes, durante la celebración de una feria internacional, después de descartar a otro empresario catalán. Tras una noche en Lagos, los secuestradores convencieron a los españoles para viajar por carretera hacia el sudoeste, para visitar la fábrica de la empresa ficticia.

Sin embargo, la visita se transformó en cautiverio. Ese mismo día, la banda contactó con las familias y les exigió el pago de 200.000 euros. Correos electrónicos, sms y llamadas de teléfono, algunas realizadas por las propias víctimas bajo amenazas, apremiaron en los siguientes días a que realizaran el pago.

El 25 de marzo, dos policías españoles y el hermano de uno de los secuestrados viajaron desde Madrid para continuar la negociación y, a la vez, ayudar a los agentes nigerianos en sus pesquisas. Cinco días más tarde se producía la liberación y la captura de los cuatro secuestradores. La pesadilla había terminado.