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Miércoles, 1 de Abril de 2009

"No dar nunca el partido por perdido no es anarquía"

Nihat, jugador del Villarreal, es el alma ofensiva de la selección turca

LADISLAO JAVIER MOÑINO ·01/04/2009 - 08:30h

Nihat, durante un entrenamiento de Turquía. - AFP

Nihat, conocido como el Príncipe turco, y cuyo apellido, Kahveci, significa vendedor de café, se crió en un humilde barrio de Estambul. Allí jugará hoy España. En el cacareado infierno turco del Ali Sami Yen, el volcánico estadio del Galatasaray . "Será un ambiente caliente el que se encuentre España en Estambul, pero también habrá amistad. En Turquía, hay mucha pasión por el fútbol. Se vive mucho y eso es bueno, pero, a veces, también es un poco malo", asegura el delantero del Villarreal.

Nihat sabe de la trascendencia que para su país tiene la presencia en el Mundial de Suráfrica 2010: "Cuando las cosas van bien, los futbolistas son como héroes en Turquía; pero si las cosas van mal, todo cambia. Este partido es clave, tenemos que sacar los tres puntos como sea para ser segundos y jugar la repesca".

Cada regreso a Estambul para jugar con Turquía es especial para Nihat. En su barrio, es un ídolo y en las teterías, su imagen forma parte del paisaje común. "Crecí en Bagcilar, difícil de pronunciar, ¿eh? Era un barrio normalito, donde vivían más pobres que ricos. El fútbol era todo para mí y mis amigos", recuerda nostálgico Nihat.

Disfrute en la calle

"En verano, jugábamos cuatro partidos al día en la calle, donde nace la pasión por el fútbol en Turquía. Ahora es muy difícil ver a los niños jugar donde nosotros lo hacíamos antes. Se han construido muchos aparcamientos y pisos. Eran partidos sin presión, donde jugábamos para disfrutar, aunque a mí siempre me gustaba ganar", rememora Nihat con una carcajada pícara.

"Será un ambiente caliente, pero también habrá amistad"

"Ahora los chavales tienen más suerte, porque la Federación turca ha construido muchos campos artificiales. Todo ha cambiado mucho desde mi infancia. Ahora hay más infraestructuras y salen mejores jugadores. Yo empecé tarde en el fútbol profesional. Hasta los 16 años, no me lo tomé en serio. Gracias a Toshack, que le gusta trabajar con los jóvenes, llegué al primer equipo del Besiktas".

La ausencia de la Eurocopa 2004 y del Mundial de Alemania en 2006 fue una tremenda decepción para un país que convierte el fútbol en una cuestión de estado. Por entonces, Nihat vivió esa cara amarga del ídolo derrotado: "Fue un palo muy duro no estar en esas competiciones. Fue como si desapareciéramos del mapa. El pueblo estaba triste durante esas competiciones en las que no pudimos estar. Afortunadamente, en la Eurocopa de 2008, demostramos que Turquía existe para el mundo del fútbol. Una pena que no pudimos con Alemania, porque fuimos mejores, pero ya se sabe, con los alemanes".

No comulga Nihat con el calificativo de anárquica que envuelve a su selección: "A nosotros también nos gusta jugar al fútbol, como demostramos en la Eurocopa. Sabemos hacer cosas bonitas con el balón y efectivas. Lo que pasa es que no damos el partido por perdido nunca. Lo damos todo hasta que el árbitro pita el final. Eso, puede crear confusión, porque atacamos y atacamos hasta el final cuando lo necesitamos. Le tenemos respeto a España, que es la mejor selección del mundo, como demuestra que lleve tantos partidos sin perder y su juego brillante, pero nosotros tenemos nuestra armas y salimos a ganar en cualquier campo".

"España es la mejor selección del mundo, pero salimos a ganarla"

Terim, un motivador nato

La figura del seleccionador Terim es clave para Nihat en la recuperación de la autoestima del fútbol turco: "Es un ganador y un gran motivador. Nos contagia con sus discursos antes de los partidos. Nunca da un partido por perdido. Es capaz de cambiar el rumbo de los encuentros con sus cambios y con sus charlas en el descanso. No permite pensar en la derrota, aunque vayamos perdiendo 2-0, como en la Eurocopa".

La responsabilidad no encoge a Nihat, aunque sepa de la catástrofe que supondría una derrota: "A todos nos gusta jugar este tipo de partidos. Son encuentros grandes, donde se mide a los jugadores. Será un encuentro bonito, con el estadio lleno. Habrá fútbol del bueno y emoción".