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Lunes, 24 de Septiembre de 2007

El cambio climático no mató a los neandertales

Un nuevo sistema de datación permite conocer que en las fechas de su extinción no hubo variaciones bruscas de temperatura

DANIEL MEDIAVILLA ·24/09/2007 - 22:45h

Cráneo de neandertal

Tenían un gran cerebro, enterraban ceremoniosamente a sus muertos y es posible que hasta utilizaran el lenguaje. Los hombres de Neandertal no eran tan distintos de los humanos modernos. Sin embargo, algo sucedió hace entre 32.000 y 24.000 años que les borró de la faz de la Tierra. Las  posibles causas de la extinción van desde la mala adaptación a un cambio brusco del clima hasta una derrota en la competencia por los recursos frente a los Homo sapiens sapiens.


La revista Nature publica hoy un estudio realizado por un grupo internacional de científicos que puede iluminar la discusión sobre el destino fatal de estos parientes cercanos del hombre. Según las mediciones realizadas por los investigadores, lo más probable es que los neandertales no se extinguiesen debido a un cambio brusco del clima, como muchos paleontólogos barajan.


Uno de los grandes problemas cuando se pretende determinar qué sucedió con estos homínidos es saber cuándo ocurrieron los distintos eventos. El método del carbono 14, el más empleado para las dataciones en esa época, tiene el inconveniente de que la progresiva desintegración de este isótopo no es siempre idéntica. Así, las cantidades de carbono que en un caso pueden indicar que han transcurrido 33.000 años, en otro pueden suponer 2.000 años menos.


Con estas fluctuaciones, no es posible determinar de forma precisa si una extinción, datada mediante el carbono 14, coincidió con un cambio brusco del clima registrado en lugares como los testigos de hielo que se recogen en los polos.

Ignorar la cronología
Lo que han hecho los autores del estudio, entre los que se encuentra una geóloga española de la Universidad de Barcelona, Isabel Cacho, es ignorar si las mediciones de carbono 14 coinciden con el tiempo cronológico y cotejarlas con registros del clima de hace miles de años. Con su método, los investigadores se olvidan de la precisión cronológica para centrarse en conocer qué pasaba con el clima cuando los neandertales dejaron de existir.

Los paleontólogos proponen así tres fechas hipotéticas en las que los restos encontrados indican que pudieron desaparecer los Homo neanderthalensis: hace 32.000 años, hace 28.000 años y hace 24.000 años. La primera hipótesis era la más aceptada hasta hace un año, cuando se anunció el hallazgo de restos más modernos, con una antigüedad que podía variar entre los más plausibles 28.000 y los menos, 24.000.


La comparación de estas fechas con los registros climáticos y de carbono de la cuenca del Cariaco, en Venezuela, han demostrado que en el momento marcado para la extinción por las dos hipótesis más antiguas no se produjo ningún acontecimiento climático extremo, algo que sí habría sucedido si finalmente se confirmase la hipótesis menos probable, la de los 24.000 años. El nuevo método inclinaría así la balanza hacia causas distintas de un cambio climático para explicar la extinción de los neandertales.

Si nuevas pruebas diesen credibilidad a la fecha más moderna, sucedería justo lo contrario. Aunque en el área de Gibraltar, donde habitaron probablemente los últimos de la especie, las temperaturas no descendiesen demasiado, en el norte de Europa sí se produjo un máximo glacial. Las emigraciones hacia el sur de otros sapiens en busca de mejor clima y más alimento habría podido provocar la extinción.