Archivo de Público
Jueves, 22 de Noviembre de 2007

«Nadie irá a prisión la primera vez que cometa un delito»

Victorino Mayoral, diputado y portavoz del PSOE en materia de Seguridad Vial.

 

D. B. ·22/11/2007 - 21:49h

El portavoz del PSOE en materia de Seguridad Vial durante los meses de debate en Comisión de la reforma del código. Después de su aprobación definitiva está convencido de que esta medida es un paso adelante en la lucha contra los accidentes en la carretera.

¿La reforma del Código Penal llega justo cuando el carné por puntos pierde eficacia?

Hay que entender esta medida como un refuerzo del carné por puntos. De hecho, una de las novedades de la reforma es la sanción a todos aquéllos que se pasean sin haberse tomado la molestia siquiera de haberse sacado el carné de conducir.

¿Habrá efecto disuasorio para los conductores?

A partir de ahora todo el mundo va a tener claro que circular a 110 km. por hora en una vía urbana puede llevarte a la cárcel. Ésa es una de las principales novedades. Quedan especificados, por primera vez, las velocidades que no se pueden superar, el nivel de alcohol... El texto anterior era muy ambiguo, hablaba de velocidad excesiva, alto nivel de alcohol, pero no decía claro el límite. Ahora nada queda a la arbitrariedad del juez.

¿Son medidas excesivamente represivas?

Nadie va a ir a la cárcel la primera vez que cometa uno de estos delitos. Salvo que haya un homicidio de por medio o haya habido manifiesta intención de poner en peligro la vida de los demás.

¿En qué consistirán las penas de trabajos forzados?

Serán trabajos de beneficio a la comunidad. Todavía se están estudiando las posibilidades, pero estarán relacionadas con el servicio prestado por las administraciones públicas y privadas para ayudar a las víctimas.¿Ha sido España excesivamente permisiva con este tipo de delitos?El texto es especialmente más suave que el de Francia, que renovó el código hace unos años.

¿Cuál es el papel del fiscal de Seguridad Vial?

Hemos reincorporado a la justicia a estos delitos que hasta ahora eran dirimidos en pleitos privados entre las compañías aseguradoras. El ministerio público no asistía a estos delitos que terminaban en falta.