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Domingo, 15 de Febrero de 2009

Un año después de la secesión, Kosovo sigue siendo frágil

Reuters ·15/02/2009 - 12:25h

Un año después de su declaración de independencia, Kosovo tiene su propia bandera e himno nacional, incluso un servicio de inteligencia.

Pero cualquier persona que llame por teléfono a la ex provincia serbia por una línea terrestre aún tiene que marcar dígitos que pertenecen a Serbia. Y el hecho de que el euro sea la moneda nacional parece extraño en un territorio para el que la integración en la Unión Europea es un sueño distante.

Reconocido como independiente por más de 50 países, incluyendo Estados Unidos y la mayoría de naciones de la UE, pero rechazado por otros como España, Rusia, China y Serbia, la estabilidad política de Kosovo es precaria.

los últimos respaldados por Belgrado - viven incómodamente uno al lado del otro, bajo la protección de miles de soldados extranjeros y con una asistencia de millones de euros.

Los jóvenes serbios y albaneses ni siquiera hablan el idioma del otro.

"Hay tensiones y el riesgo de un brote más serio de violencia aún existe", afirmó Peter Palmer, director en Los Balcanes del Grupo de Crisis Internacional.

Sin embargo, indicó que no se ha registrado el "alto nivel de violencia y el éxodo de serbios que algunas personas pronosticaron o temían".

Los albaneses y serbios de Kosovo han tenido vidas separadas desde 1999, cuando la OTAN bombardeó Serbia para obligarla a retirar sus tropas del territorio.

Los serbios que aún viven en Kosovo dicen que nunca se someterán a las autoridades de Pristina.

"Para mí Kosovo nunca será un estado, siempre será parte de Serbia", dijo Miroslav Janicijevic, un joven serbio de la localidad de Mitrovica. "Incluso si se convierte en un estado, no será mi país", declaró.

Mitrovica ha sido testigo de los peores enfrentamientos en los últimos años entre serbios y albaneses, que viven separados en la ciudad, divididos por el río Ibar. Rara vez van al otro lado de la localidad.

"No me siento segura viviendo en medio de serbios", dijo Riza Dushi, una jubilada albanesa que reside en la parte de la ciudad dominada por serbios, donde el Gobierno de Pristina no tiene autoridad.

Muchos vehículos de la parte serbia de Mitrovica no tienen matrículas, en una señal de que el Gobierno no posee el control.

SIMBOLOS DE ESTADO

Kosovo ha establecido numerosos elementos que conforman un estado, incluyendo una nueva constitución, un Ejército, un himno nacional, bandera, pasaportes, cédulas de identidad y una agencia de inteligencia.

Ha abierto 18 embajadas, la mayoría en países de Occidente.

"Sería mejor si tuviéramos un alto número de reconocimientos", afirmó Pieter Feith, jefe de la Oficina Civil Internacional en Pristina, que supervisa la implementación de plan de independencia.

De todos modos, Pristina espera unirse al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional este año, aunque Serbia y Rusia están intentando bloquear su integración en todas las instituciones mundiales.

Kosovo quedó bajo la administración de Naciones Unidas en 1999, después de que la OTAN bombardeara Serbia para expulsar a las fuerzas serbias, acusadas de cometer atrocidades durante el conflicto de 1998-99 contra la guerrilla separatista.

Cerca de 10.000 albaneses murieron y casi 1 millón huyeron del país.

La Asamblea General de la ONU ha aprobado la petición de Serbia para solicitar a la Corte Internacional de Justicia que determine si la secesión de Kosovo es legal. La corte en La Haya tiene previsto dar a conocer su decisión dentro de uno o dos años.