Archivo de Público
Sábado, 14 de Febrero de 2009

El sistema binario anima el ambiente

Arco reúne piezas que beben del clic tecnológico

ISABEL REPISO ·14/02/2009 - 22:30h

gabriel pecot - Lawrence Malstaf se deja llevar por su máquina.

¿Quién estudia Economía y acaba siendo artista? ¿Quién se gana la vida manejando el 3D en un estudio que produce obras de arte? No son preguntas comunes porque no son combinaciones comunes. Sin embargo, una pequeñísima parte de lo que llega a las ferias de arte se basa en el sistema binario de la informática. Y no sólo eso, sino que detrás de la obra hay una colaboración directa con laboratorios y centros de investigación.

Los británicos Thomson & Craighead presentan en Arco Unprepared piano (galería Arc Projects), una obra que no hubiera sido posible sin el trabajo técnico de Justin Randell, encargado de crear el parche que mejora los errores del software de la pieza. Esto explica que el stand de Arc Projects se encuentre en la zona Expanded Box, dedicada al arte que mama de las tecnologías.

El piano de Arc Projects no existiría sin el programador Justin Randell

La Red es un manantial

Unprepared Piano el nombre de la pieza es un homenaje a la obra de John Cagee_SEnD presenta un escenario desolador en el que la butaca del pianista descansa tirada en el suelo porque sencillamente no sirve. Sus teclas bajan y suben sin necesidad de que nadie las presione. "La música está controlada por un interface y nunca sabes lo que sonará después", explica el galerista Chris Byrne. Pero ¿de dónde saca el piano sus composiciones? De archivos que encuentra en la Red y que traduce a las notas del piano. Precisamente, en eso ha consistido el trabajo de Randell: en traducir al lenguaje informático el concepto artístico que nació en las cabezas de Thomson y Craighead. Arc Projects sólo vende el software, valorado en 9.500 euros.

Pero no siempre se requieren traductores. A veces, estos forman parte del colectivo artísticos en cuestión. Lizvlx, máster en Económicas, y Hans Bernhard, con formación en Bellas Artes, son las dos mitades de Ubermorgen.com y desde 1994 trastean en Internet. Eso les ha valido ser acusados de piratería por Google y que Amazon les comprara un software capaz de rastrear fragmentos de libros on-line y reunirlos hasta recomponer todo el texto. "Nos dieron lo suficiente como para parar", ríe Bernhard, que no quiere precisar la suma. Nueve libros de los 3.000 robados a Amazon fueron trasformados al papel por Ubermorgen (galería Fabio Paris) en una edición que cuesta en Arco 9.500 euros.

Amazon pagó a Ubermorgen por el software de uno de sus proyectos

Soñando con videojuegos

El irlandés John Gerrard coronó su formación artística con un postgrado científico. Hoy dirige a un equipo de cuatro personas que le ayudan a producir una sucesión de imágenes en 3D que alcanzan los 60.000 euros insertadas en una mesa blanca que esconde un ordenador. Gerrard tiene piezas repartidas por el Musac, Dallas Art Museum y algunas colecciones privadas. Para terminar cada pieza, invierten entre seis meses y un año. "Algunos de mis colaboradores soñaban con trabajar haciendo videojuegos", comenta.

El artista Lawrence Malstaf ciñe su creación a un "arte de la experiencia". Con esta aspiración, ha creado Compass, una máquina que guía a su portador para evitar que se choque con paredes u obstáculos. Formado en diseño industrial, calibra sus máquinas desde la experimentación. La que presenta en arco (galería Fortlaan 17) es un prototipo mejorado de la primera que hizo, con sensores infrarrojos y el mínimo voltaje, para evitar riesgos, que cuesta 20.000 euros.