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Sábado, 14 de Febrero de 2009

El giro del proscrito

Floyd Landis vuelve a competir tras su sanción por dopaje

M. A. ·14/02/2009 - 08:00h

Getty - Landis, antes de una prueba de mountain bike en Colorado el pasado junio.

Floyd Landis no lo considera un retorno. Ni siquiera una segunda oportunidad. Sólo el go después de un stop de dos años. Cuando el norteamericano vuelva hoy a dar pedales en el Tour de California, en Landis quedará ya poco de aquel ciclista que se llevó la gloria de Óscar Pereiro en el Tour de 2006. "Espero que mi presencia en el equipo sirva para enseñar a los jóvenes a ganar", confiesa el nuevo líder del equipo Ouch.

En su vuelta, Landis se ha rodeado de un entorno que nunca ha dudado de él y que nunca le ha considerado un proscrito en estos tres años en los que el estadounidense ha batallado legalmente para demostrar su inocencia ante el positivo por altos niveles de testosterona por el que fue desposeído del triunfo en el Tour de 2006.

Su rol en el Ouch es guiar a los jóvenes en las pruebas por Estados Unidos

El doctor Brent Kay, antiguo preparador físico de Landis, y que testificó a su favor en el Tribunal de Arbitraje de la Agencia Americana contra el Dopaje, está detrás del patrocinio del nuevo equipo de Landis.

Esto le sirvió al ciclista norteamericano para recibir una oferta adecuada a su estatus. Un ofrecimiento que ningún equipo, incluido el nuevo RockRacing, que ha fichado a varios corredores con un pasado marcado por el dopaje, le había hecho. Su llegada al Ouch ha replanteado su condición de ciclista. No sólo ejercerá de guía de los nuevos, sino que sabe que su calendario se ha cerrado exclusivamente a las carreras en Estados Unidos.

"Prefiero correr, por el momento, sólo en mi país. He descubierto que existen muchos criterios muy interesantes", ha dicho. Sin embargo, su discurso está más marcado por la obligación que por la convicción.

Un caso opuesto a Basso

Ningún equipo ProTour, a diferencia de lo que ha sucedido con Ivan Basso, parece creer en la rehabilitación de Landis, aunque él se encargue de escenificarla cada vez que se le pone una cámara delante. "Sé que nunca más volveré a tener una experiencia con ninguna de las agencias antidopaje que controlan mi deporte. Primero, porque soy inocente y, después, porque interpretan sus reglas según ellos quieren".

Sin embargo, su imagen ha ganado popularidad desde que Lance Armstrong le mostró su apoyo estos días. "Veo bien que los sancionados puedan volver al trabajo como uno más. Perdonemos, olvidemos y dejemos que vuelva a la carretera", aseguró el líder del Astana, tras el Tour Down Under en Australia.

Allí, Armstrong acabó con buenas sensaciones. En California, la prueba será más seria. En el cartel, aparecen Sastre, los hermanos Schleck, Cancellara o Leipheimer.