Archivo de Público
Jueves, 22 de Noviembre de 2007

La manifestación antifascista de Madrid acaba en bronca

Tres heridos y un detenido en la marcha convocada por el Sindicato de Estudiantes

YOLANDA GONZÁLEZ ·22/11/2007 - 20:11h

Los enfrentamientos protagonizados por un grupo de menos de 50 radicales empañaron ayer en Madrid la manifestación convocada por el Sindicato de Estudiantes en repulsa del asesinato de un joven de 16 años en el metro de Legazpi el pasado 11 de noviembre. La marcha, a la que asistieron unos 700 estudiantes, según la Policía, acabó con tres heridos, dos de ellos policías, y un detenido. Para que la asistencia de los estudiantes a esta manifestación -y a las que se celebraron en otras ciudades españolas- fuera posible, el citado sindicato había convocado huelga general de estudiantes.

Minutos antes de las 12.00, cuando estaba previsto el inicio de la manifestación en la madrileña plaza de Legazpi, Juan José López, secretario general del Sindicato de Estudiantes, recordaba que la movilización tenía el objetivo principal de ser un "homenaje pacífico al compañero asesinado a manos de un nazi". Pero unos pocos lo estropearon.

"Mangantes"

Cuando los estudiantes no habían caminado ni cinco minutos, un grupo de unos 50 radicales intentó frenar la marcha. Con la cara tapada, se ubicaban detrás de una pancarta en la que solicitaban al Sindicato de Estudiantes que dejaran de "rentabilizar" a Carlos (el menor fallecido). Sus gritos eran: "Sindicato de Estudiantes, Sindicato de Mangantes", se autodenominaban "antifascistas" y portaban insignias anarquistas. En esta ocasión, los antidisturbios lograron controlarlos. No ocurrió lo mismo cuando quedaba poco para que acabara la marcha.

A la vez que un representante del Sindicato de Estudiantes agradecía el éxito de la convocatoria y pedía la ilegalización de los partidos xenófobos y racistas, los radicales volvían a desplegar su pancarta en la plaza anexa al Museo Reina Sofía, junto a la estación de Atocha. Comenzaron las patadas, los puñetazos y el lanzamiento de botellas y algún ladrillo. La Policía -hubo unos 150 efectivos controlando la manifestación- entró en escena y tardaron pocos minutos en disolverse. Desde el altavoz del Sindicato de Estudiantes, pedían unidad en la lucha antifascista y coreaban "No pasarán". Los radicales contestaban: "No pasaréis".

En el Sindicato de Estudiantes señalan que la Policía entró a cargar cuando la situación estaba más controlada y que lo sucedido beneficia a quienes plantean que los fascistas y los que están en contra son exactamente iguales.

La manifestación se celebró también en Barcelona, Granada, Valencia, Sevilla, Málaga y Granada. En Tarragona, acabó con dos detenidos por apedrear y lanzar vallas contra la Guardia Urbana.