Archivo de Público
Viernes, 13 de Febrero de 2009

Dieta mediterránea previene la espina bífida en bebés: estudio

Reuters ·13/02/2009 - 15:35h

Por Anne Harding

Las futuras mamás pueden evitar que sus bebés desarrollen un defecto grave de la médula espinal si adhieren a la dieta mediterránea, afirmó un equipo de investigadores en Holanda.

El equipo dirigido por la doctora Regine P. M. Steegers-Theunissen, del Centro Médico Erasmus, en Rotterdam, halló que las mujeres que comían más fruta, verduras, aceites saludables, pescado y granos integrales eran menos propensas a tener un bebé con espina bífida.

Los suplementos de ácido fólico, o folato, previenen ese defecto de nacimiento en el que el tubo neural no logra cerrarse durante la gestación.

Algunos países, incluido Estados Unidos, fortifican los alimentos con folato para asegurarse de que las embarazadas ingieran suficiente cantidad del nutriente. Pero el ácido fólico no es todo, dijo Steegers-Theunissen a Reuters Health.

"El folato no es el responsable de la protección, sino toda la dieta. Es el equilibrio alimentario, en el que el ácido fólico es un elemento importante", añadió.

En el sur de Europa, donde se originó la dieta mediterránea, las tasas de espina bífida son más bajas y ese defecto también es menos frecuente en los países donde se fortifican los alimentos con folato, señalaron los autores.

Para investigar si la alimentación influye en el riesgo de desarrollar espina bífida, el equipo estudió la dieta de 50 mujeres que habían tenido un bebé con la malformación y de 81 mujeres cuyos hijos no habían nacido con el defecto.

Las que tenían una alimentación más alejada de la dieta mediterránea eran unas tres veces más propensas a haber tenido un bebé con espina bífida, mientras que una mayor adherencia al patrón mediterráneo garantizaba un mayor nivel de folato y vitamina B12 en sangre.

En Holanda, indicó Steegers-Theunissen, los alimentos no están fortificados con folato.

Algunas de las participantes, pero no todas, estaban tomando ácido fólico.

Aun así, el equipo halló que la dieta mediterránea reducía el riesgo de espina bífida independientemente de los efectos de esos suplementos y del índice de masa corporal, otro factor de riesgo de tener un bebé con ese defecto.

FUENTE: BJOG, febrero del 2009