Archivo de Público
Jueves, 12 de Febrero de 2009

Maradona da firmeza de carácter a la selección argentina

Reuters ·12/02/2009 - 20:21h

Diego Maradona ya está dejando marca como entrenador de la selección argentina de fútbol, dando al equipo un temperamento agresivo que parecía haberse perdido bajo la dirección de su predecesor, Alfio Basile.

Maradona hizo de la motivación y el orgullo temas centrales desde que en octubre fuera nombrado inesperadamente, y su presencia parece haber despertado a los jugadores.

El triunfo del miércoles por 2-0 ante Francia en Marsella demostró la veracidad de la advertencia que repitió varias veces en el pasado: para él no existen los amistosos.

Los medios locales dijeron que lo más importante es que el equipo había ganado confianza y seguridad.

Mientras Lionel Messi se llevó los aplausos al marcar el segundo gol de Argentina tras una brillante jugada, el defensa Martín Demichelis jugó con solidez, ganando prácticamente todos los balones aéreos.

El dúo Fernando Gago y Javier Mascherano, que es capitán desde que Maradona dijera que plasmaba el espíritu que quería ver en el equipo, le ha dado firmeza al campo argentino.

"Me voy de Marsella muy contento por la imagen que dejó el equipo. Por momentos hicimos un gran fútbol, tocamos, metimos y jugamos. Eso es lo que tenemos que hacer para seguir creciendo", dijo Messi en la página web de la Asociación del Fútbol Argentino (www.afa.org.ar).

"Estar en este equipo es un orgullo y hoy, jugando ante el subcampeón del mundo, pusimos lo mejor", agregó.

Argentina, que ganó solamente uno de ocho partidos antes de que Maradona se pusiera al frente, se impuso en los dos encuentros disputados bajo la dirección de quien fuera capitán del equipo campeón del mundo en 1986, y no encajó ningún gol.

El primer partido oficial se jugará el 28 de marzo, cuando Argentina reciba a Venezuela por la eliminatoria sudamericana para el Mundial de Sudáfrica 2010.

El gran debate que abrió el partido del miércoles es si habrá lugar para Juan Román Riquelme, que no pudo jugar por compromisos con su club en Argentina.

Basile armó su equipo alrededor del pensante extremo ofensivo, a quien muchos ven como el último de una raza prácticamente en extinción en el cada vez más frenético juego moderno.

El estilo elegante y pausado de Riquelme y su habilidad para atravesar la defensa con sus pases son muy admirados. Pero sus críticos dicen que cuando está presente, los demás se ven forzados a girar a su alrededor y cuando tiene un mal día les arrastra con él.

El miércoles, Argentina jugó perfectamente bien sin él y traerlo de vuelta podría ser un riesgo para Maradona.