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Miércoles, 11 de Febrero de 2009

El descenso de peso mejora la apnea del sueño leve: estudio

Reuters ·11/02/2009 - 18:54h

Un nuevo estudio indica que bajar de peso mediante la adopción de cambios en el estilo de vida mejora y hasta revierte los casos leves del trastorno respiratorio nocturno denominado apnea del sueño.

El estudio sobre 72 adultos con sobrepeso y apnea obstructiva del sueño (AOS) leve reveló que quienes comenzaban una dieta y cambiaban el estilo de vida no sólo bajaban de peso, sino que también mejoraban la apnea.

La AOS ocurre cuando los tejidos blandos en la parte posterior de la garganta colapsan temporalmente durante el sueño, lo que produce interrupciones respiratorias reiteradas. Los síntomas principales son los ronquidos y la somnolencia diurna.

En un año, los participantes adelgazaron unos 10 kilos. Cuanto más peso perdían, más propensos eran a dejar de tener AOS.

Al final del estudio, el 88 por ciento de los que lograron descender 15 kilos ya no tenía AOS. Esa cifra fue del 62 por ciento entre los pacientes que habían adelgazado entre 5 y 15 kilos, escribió el equipo en American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine.

Los resultados sugieren que el descenso de peso a través del cambio de hábitos de vida es un "tratamiento accesible y efectivo para la mayoría de los pacientes con AOS leve", indicaron los investigadores dirigidos por el doctor Henri P. I. Tuomilehto, de la Universidad de Kuopio, en Finlandia.

Las personas con AOS tienen alto riesgo de desarrollar cardiopatías. La falta de oxígeno reiterada durante el sueño, por ejemplo, aumenta la presión, lo que con el tiempo afecta el sistema cardiovascular.

En el nuevo estudio, el descenso de peso de los pacientes con AOS mejoró también los factores de riesgo cardíaco, incluida la presión y el colesterol alto.

Para el estudio, el equipo dividió a un grupo de 72 adultos de mediana edad con sobrepeso y en los primeros estadios de la AOS, en dos subgrupos: al azar, uno participó en un programa intensivo de cambios del estilo de vida y el otro, recibió consejos estandarizados sobre alimentación y ejercicio.

El primer subgrupo hizo una dieta de bajas calorías (600-800 calorías diarias) durante 12 semanas y asistió a varias sesiones de consejería sobre cómo mantener una alimentación más saludable y comenzar una rutina física.

Los resultados positivos sugieren que los cambios de estilo de vida intensivos deberían comenzar inmediatamente después de diagnosticar la AOS, escribió el equipo.

"Un tratamiento más agresivo contra la obesidad en pacientes con AOS está adecuadamente respaldado", concluyeron los autores.

FUENTE: American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, 15 de febrero del 2009