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Miércoles, 11 de Febrero de 2009

La UE reconoce los beneficios de los videojuegos en los niños

Pese a las contínuas críticas por los títulos más violentos, la Unión reconoce que los videojuegos promueven la creatividad y la cooperación entre los más pequeños

REUTERS ·11/02/2009 - 19:00h

Un personaje del videojuego 'Little Big Planet' para PS3, elegido como uno de los mejores títulos de 2008.

Los videojuegos pueden ser beneficiosos para los niños porque promueven la creatividad y la cooperación, según un informe de la Unión Europea publicado hoy y que contrasta con la fama violenta que tienen algunos.

En conclusiones que pueden sorprender o tranquilizar a los padres de los niños aficionados a los videojuegos, el estudio elaborado por el Comité del Parlamento Europeo sobre Protección del Mercado y el Consumo halló que los juegos aportaban ciertos beneficios y que no existía ninguna relación concluyente con las actitudes violentas.

"Los videojuegos no son, en la mayoría de los casos, peligrosos e incluso pueden contribuir al desarrollo de algunas facultades", ha señalado Toine Manders, el diputado liberal holandés que ideó el antepryecto del estudio. "Estimulan el aprendizaje de hechos y actitudes, como la reflexión estratégica, la creatividad, la cooperación y el sentido de innovacón", según una nota sobre el informe.

Insta a los Estados a trabajar juntos para fortalecer el código PEGI y recuerda que la edad media del jugador europeo es de 33 años

El informe evita toda mención a una extensión de la legislación europea con respecto a ampliar la prohibición a ciertos juegos, y en lugar de ello insta a los 27 estados miembros a trabajar juntos en fortalecer el código voluntario, llamado PEGI, que clasifica los videojuegos según su contenido y autoregula la industria.

El informe de la Unión Europea hacía hincapié en que los juegos son adecuados para los niños, argumentando que algunos libros y películas lo son más para un público mayor. Además constataba que la violencia de algunos juegos pueden estimular una conducta violenta, pero sólo en casos en los que contribuyen otros factores.

El informe insistió en la participación de los padres proponiendo la creación de un "botón rojo" que dejaría a los progenitores controlar el contenido y el tiempo utilizado en el juego, pero no le dio forma a ese botón.

En cualquier caso, el informe recuerda que según los últimos datos de la industria, la edad media del jugador europeo se encuentra en los 33 años.