Archivo de Público
Miércoles, 11 de Febrero de 2009

Estudio muestra beneficio a largo plazo de Rituxan en linfoma

Reuters ·11/02/2009 - 13:20h

Un grupo de investigadores israelíes informó que pacientes con un tipo de linfoma resistente que siguen tomando el fármaco Rituxan después de la quimioterapia viven un 40 por ciento más que aquellos que detienen el consumo de la medicación.

Una serie de estudios demostró que el medicamento de Genentech Inc y Biogen Idec, conocido genéricamente como rituximab, combinado con la quimioterapia mejora la supervivencia general.

No obstante, estaban menos claros los beneficios de continuar con el fármaco, que puede aumentar las posibilidades de infección, luego del tratamiento con quimioterapia, añadieron los expertos.

Rituxan es un anticuerpo monoclonal, una molécula del sistema inmune genéticamente modificada para suprimir el sistema inmunológico en los pacientes con cáncer y artritis reumatoidea. Roche comercializa en Europa la medicina como MabThera.

"Nuestros resultados sugieren que el mantenimiento de la terapia con rituximab por hasta dos años (...) debería sumarse al tratamiento estándar de los pacientes con linfoma folicular resistente tras una inducción exitosa", indicaron Liat Vidal y sus colegas del Centro Médico Rabin en Petah-Tivka, Israel.

"Debería tenerse en cuenta la mayor tasa de infecciones que conlleva la terapia con rituximab a la hora de tomar decisiones terapéuticas", añadió el equipo.

El linfoma folicular es la segunda forma más común de varios tipos de linfoma no-Hodgkin, que es un cáncer del sistema linfático. El tratamiento habitual es la quimioterapia, pero los pacientes suelen presentar recaídas en los años siguientes.

Estos pacientes frecuentemente reciben una dosis alta de quimioterapia para exterminar las células del linfoma y luego un trasplante de células madre de la médula ósea. Pero esto también desactiva a las células madre productoras de sangre, lo que vuelve a las personas vulnerables a las infecciones.

Vidal y sus colegas reunieron datos de cinco ensayos realizados al azar, que incluyeron a 985 personas, para comparar los efectos de continuar con infusiones de Rituxan después de la quimioterapia con los de detenerlas luego de ese tratamiento.

Los investigadores hallaron que seguir con la medicina mejoraba un 40 por ciento la supervivencia general. El beneficio fue estadísticamente importante para las personas con linfoma recurrente, pero no para los pacientes anteriormente sin tratar, indicaron los autores.

Al mismo tiempo, las personas que siguieron recibiendo Rituxan tenían una tasa casi dos veces mayor de problemas relacionados con infecciones cuando se los comparó con aquellos que habían dejado el medicamento al terminar la quimioterapia.

El equipo informó los resultados de la investigación en Journal of the National Cancer Institute.