Archivo de Público
Martes, 10 de Febrero de 2009

Seis meses de prisión por comprar vaqueros en un mercadillo

Un hombre de Barcelona ha aceptado esa pena por un delito de receptación, asegurando que "conocía la procedencia ilícita" de lo que estaba comprando pero "no sabía que cometía un delito"

EFE ·10/02/2009 - 14:16h

Un hombre a quien los Mossos d'Esquadra detuvieron por haber comprado seis tejanos robados en el mercadillo Encants Vells de Barcelona ha aceptado hoy una pena de seis meses de prisión, cuatro menos de los que la fiscalía solicitaba para él, por un delito de receptación.

El acusado, Eduardo M., no pensó que cometía ningún delito cuando compró por cien euros seis pantalones, con etiquetas de la tienda Furest de Barcelona, pero para evitar ser juzgado ha reconocido los hechos que se le imputaban y se ha conformado con la rebaja de pena propuesta por la Fiscalía.

La sentencia considera que compró los  vaqueros "estando en condiciones de conocer la procedencia ilícita de los mismos"

Esa pena mínima no implicará el ingreso en prisión del procesado, cuyo abogado ha explicado que intentará que en la ejecución de la sentencia se le sustituya la condena de cárcel por una multa de 2.160 euros.

El fiscal pedía inicialmente una pena de diez meses de prisión para Eduardo M. por un delito de receptación, que el Código Penal castiga con penas de entre seis meses y dos años, por considerar que compró los pantalones vaqueros "estando en condiciones de conocer la procedencia ilícita de los mismos", según consta en su escrito de conclusiones provisionales.

Detenido, sin factura

No obstante, su letrado ha calificado de "excesiva" la pena solicitada y ha explicado que junto al puesto del mercadillo donde su cliente compró los pantalones había una pareja de guardias urbanos, por lo que él no tenía por qué sospechar ninguna ilegalidad.

Fue horas después, cuando circulaba por la avenida Meridiana de Barcelona, cuando una patrulla de los Mossos d'Esquadra dio el alto al procesado y le encontró en su coche la bolsa con los seis pantalones de origen robado.

Los agentes pidieron al procesado la factura de compra de los vaqueros y, como éste no pudo justificar su lícita procedencia, lo detuvieron acusado de un delito de receptación.

El abogado de Eduardo M. ha criticado la "sorprendente actuación de los Mossos d'Esquadra" porque, en su opinión, antes de detener al procesado deberían haber demostrado la procedencia robada de los vaqueros.