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Martes, 10 de Febrero de 2009

Las llamas siguen devorando Australia

Las autoridades dicen que la cifra de muertos superará los 220 debido a los 50 cuerpos que aún permanecen desaparecidos. Greenpeace advierte de que los incendios son una alerta sobre el cambio climático

"Asesinato en masa" en Australia

El infierno australiano

EFE ·10/02/2009 - 08:18h

El líder de Gobierno del estado australiano de Victoria, John Brumby, dijo hoy que los 50 desaparecidos por los incendios forestales harán aumentar casi con toda probabilidad la cifra de muertos hasta superar los 220.

"Hay aún un gran numero de personas, más de 50, que el forense cree que han muerto, aunque todavía no se hayan encontrado sus cuerpos o identificado sus cadáveres", añadió Brumby.

"Cuando ves estas áreas desde el aire es espeluznante"

Los expertos forenses han advertido de que es posible que algunos restos queden sin identificar, debido a que el fuego ha borrado sus huellas.

"Cuando ves estas áreas desde el aire, es espeluznante. En particular, la zona que rodea las poblaciones de Kinglake y Marysville. Hay cientos y cientos de casas totalmente destruidas , así que la cifra continuará creciendo", manifestó Brumby, en una conferencia de prensa que ofreció tras visitar la región de Mudgegonga, en el nordeste de Victoria.

En la zona a la que se refería Brumby, la de Kinglake y Whittlsea, perecieron al menos 147 personas.

Una alerta sobre el cambio climático

Los incendios son una alerta sobre cambio climático según Greenpeace.

"La tragedia de esta semana muestra que el clima en Australia ha cambiado y ahora sabemos todos cuanto podemos perder si no logramos un acuerdo de acción sobre el clima mundial", manifestó la portavoz de la organización en materia de clima, Trish Harrup.

La organización subrayó que varios científicos han repetido que los incendios que brotaron el sábado, cuando la región meridional de Australia llevaba dos semanas bajo una intensa ola de calor, son el resultado del cambio climático.

"Ahora sabemos todos cuanto podemos perder si no logramos un acuerdo sobre el clima mundial"

Harrup dijo que era necesario que el Gobierno de Australia se plantee la reducción de las emisiones de gases contaminantes en un porcentaje mayor que el objetivo del 5% sobre los niveles de 2000 que anunció el primer ministro australiano, Kevin Rudd, el pasado diciembre.

Calor sin precedentes

La meta gubernamental es menos ambiciosa que el informe encargado por el Gobierno al profesor Ross Garnaut y que recomendó un recorte del 25% hasta 2020, recomendación que los ecologistas calificaron de insuficiente y que los empresarios tildaron de onerosa.

Uno de los científicos que trabajaron con Garnaut en ese informe, David Karoly, explicó esta semana que la ola de calor vivida este año en Australia no tienen precedentes y no pueden explicarse con la llamada "variabilidad natural".

Greenpeace expuso además que los científicos de la Organización para la Investigación Industrial y Científica de Australia (CSIRO) han concluido que los días con temperaturas durante el verano australiano pasarán de seis a veinte a partir de 2050.

"La magnitud de la catástrofe , junto con las graves inundaciones que ha sufrido Queensland (estado en el nordeste de Australia) debe ser una llamada de atención a los políticos sobre la necesidad de empezar a tratar el cambio climático como una emergencia nacional" concluyó Greenpeace.

Los laboristas prometieron al llegar al Gobierno de Australia en noviembre de 2007 que iban a convertir al país en una de las naciones más comprometidas en la lucha contra el calentamiento global, y el 3 de diciembre de ese año Rudd ratificaba el Protocolo de Kioto, el mismo día de su investidura.

No obstante, Australia se mantiene como uno de los países más contaminantes por su dependencia de los combustibles fósiles, y es el mayor exportador mundial de carbón.

Condolencias

Una larga lista de líderes de todo el mundo han ofrecido ya sus condolencias al primer ministro australiano, Kevin Rudd, por al menos 200 muertes en el sureste del país a causa de los incendios.

Rudd dijo en el Parlamento haber recibido llamadas su homólogo británico, Gordon Brown; el neozelandés John Key; del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso; y el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon.

También se puso en contacto con el líder australiano el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

El primer ministro afirmó que Australia recibió mensajes de Brasil, Cuba, Francia, Indonesia, Japón, México, Pakistán, Turquía o Singapur, entre otros.

Rudd manifestó que Australia agradece todas las ofertas de apoyo, pues muchos de estos países habían ofrecido ayuda práctica y/o económica, y todas las muestras de cariño desde todo el mundo.