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Lunes, 9 de Febrero de 2009

El pésame de Woody Harrelson

La Berlinale aplaude con unanimidad la irrupción de la película The Messenger, debut del director Oren Moverman

GUILLEM SANS MORA ·09/02/2009 - 22:00h

REUTERS - Harrelson y Foster, candidatos a un premio.

Los primeros aplausos unánimes de esta Berlinale llegaron este lunes con The Messenger, debut del director Oren Moverman. En la película, los actores Woody Harrelson y Ben Foster bordan sus papeles de veteranos de Irak encargados de llamar al timbre de las casas de las familias de soldados muertos para transmitirles la mala nueva. Más allá del tópico, Moverman parece más preocupado en bordar un drama que en hacer hincapié en los mensajes políticos o los manifiestos antibélicos.

Así, el equipo de The Messenger contó con la colaboración entusiasta del Ejército de EEUU. "Leyeron el guión y nos prestaron asesoramiento técnico. Quisieron apoyar el filme. Por orgullo y porque desean que la gente sepa cómo es el proceso de comunicación de una defunción", explicó Moverman. El director, afincado en Nueva York pero nacido y educado en Tel Aviv, había escrito hasta ahora guiones y colaborado en proyectos de directores independientes de prestigio, como Todd Haynes o Steve Buscemi.

Durante la rueda de prensa, el cineasta preguntó a los periodistas por su opinión sobre la película, que se presentaba por primera vez fuera de EEUU. La primera respuesta, a gritos, fue un explícito: "Fucking amazing!". Por su parte, Harrelson explicó que, durante la era Bush, se comportó como un "pacifista silencioso, por buenos motivos".

El actor, que interpreta al más torturado de los dos sargentos fúnebres, declaró sentir "respeto y compasión" por los militares muertos en Irak y consideró que la película "muestra a los soldados bajo la luz que se merecen". Pero esto sólo son explicaciones en frío, ya que la película elude con habilidad el heroísmo y el patriotismo, que tanto gustan a Spielberg, para limitarse a mostrar las consecuencias de la guerra, en un soberbio manual de manejo del dolor.

El otro título a concurso de la jornada en la Berlinale, la alemana Alle anderen, permite al espectador espiar los conflictos íntimos de una pareja de treintañeros durante unas vacaciones en Cerdeña. Lars Eidinger y Birgit Minichmayr, dos reconocidos talentos del teatro alemán, aciertan de pleno como pareja protagonista. "No quería hacer una película sobre una separación, sino sobre una crisis. Al final, los dos perciben su propia falsedad", explicó la directora, Maren Ade.