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Lunes, 9 de Febrero de 2009

El piloto del Hudson supo enseguida que el avión estaba dañado

Reuters ·09/02/2009 - 20:38h

El piloto Chesley "Sully" Sullenberger supo que su avión tenía problemas en el momento en el que chocó con la bandada de pájaros y, con ambos motores dañados, hizo una decisión rápida para aterrizar en el río Hudson en Nueva York.

"Necesitaba las alas a la misma altura en el momento del aterrizaje. Tuve que calcular la posibilidad de supervivencia en línea descendente. Tuve que aterrizar con el morro hacia arriba. Y tuve que aterrizar a una velocidad justo por encima del mínimo. Y todo a la vez", dijo Sullenberger a los periodistas el lunes.

Sullenberger explicó su experiencia a la vez que el alcalde Michael Bloomberg honró a la tripulación del vuelo 1549 dándoles la llave de la ciudad en agradecimiento a su aterrizaje de emergencia el 15 de enero, en el que los 155 pasajeros sobrevivieron.

La calma del antiguo piloto de las Fuerzas Aéreas en un momento de presión le ha convertido en un héroe americano en un momento en el que la pésima situación económica y el paro masivo han herido a la psique nacional.

Poco después del despegue, Sullenberger y su copiloto Jeffrey Skiles no vieron más que pájaros tras su parabrisas, y algunos acabaron sorbidos por el motor.

"Supe por el ruido de los motores y por la vibración que sentí y por el olor de los pájaros que pasaban por el sistema, que ambos motores estaban muy dañados", explicó Sullenberger en su primera rueda de prensa, la primera de algunas entrevistas televisivas.

Ambos motores perdieron empuje, lo que imposibilitaba una vuelta segura al aeropuerto de La Guardia o la llegada a cualquier otro aeropuerto. Las grabaciones de voz de la cabina de mando demuestran que Sullenberger decidió rápidamente aterrizar en el río y que inclinó el avión para visualizar las torres de oficinas de Times Square.

El aterrizaje fue suave para los que estaban sentados al principio del aparato, mientras que los de la parte de atrás sufrieron el ajetreo, cuya consecuencia fue un grave corte en la pierna de Doreen Welsh, una de las azafatas a bordo.

Welsh dijo que un pasajero histérico abrió una de las puertas de atrás contra sus indicaciones, lo que permitió que entrara el agua. Los pasajeros fueron evacuados a través de la puerta de la parte de delante y las de las alas y fueron rescatados por ferrys y equipos de rescate.

La mayoría de la tripulación ha vuelto a volar, pero Welsh dice que no ha sido capaz de ponerse el uniforme aún y que no sabe si volverá al trabajo.

"He volado durante 39 años y hago esto desde que tenía 19 años y (...) honestamente, no sé. Me lo estoy tomando día a día", explicó.