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Martes, 10 de Febrero de 2009

Los Grammy se los reparten tres

La pareja formada por Robert Plant y Alison Krauss, el rapero Lil Wayne y Coldplay, grandes triunfadores de la ceremonia

 

ISABEL PIQUER ·10/02/2009 - 08:00h

AFP - Chris Martin y sus Coldplay, ganadores del Grammy a la mejor canción por Viva la vida.

El rap de Lil Wayne prometía arrasar. Al final, triunfó una mezcla atípica de rock/country del dueto formado por Robert Plant (antiguo cantante de Led Zeppelin) y Alison Krauss (bluegrass profundo), que se llevaron cinco Grammys, entre ellos el de Mejor Álbum del Año. Wayne se confinó a su categoría por su disco Tha Carter, el más vendido en EEUU el año pasado, y la banda británica Coldplay, a lo Sgt. Pepper deshilachado, consiguió unas predecibles tres estatuillas, incluida la de Mejor Canción por la controvertida Viva la vida.

Los premios de la música, que se entregaron el domingo por la noche en el Staples Center de Los Ángeles, recompensaron con Raising Sand, el disco de Plant y Krauss, un género con el que esperan rescatar la maltrecha industria discográfica: el crossover, la fusión, la mezcla de estilos en un mercado ahogado por el encasillamiento comercial.

De hecho, toda la velada se dedicó a juntar artistas, músicas y generaciones con más o menos acierto. Los Grammy no fueron una entrega de premios (sólo se dieron diez galardones en tres horas de ceremonia, el centenar de categorías, desde la polka al reggae, se retransmitió antes en la web), sino una gigantesca plataforma promocional para los artistas invitados.

U2 abrió la velada cantando Get on your boots de su nuevo trabajo No line on the horizon; Al Green entonó su clásico Lets Stay Together, con Justin Timberlake, Boys II Men y Keith Urban; el vocalista de Coldplay, Chris Martin, tocó al piano If I ruled the world con un rap de Jay-Z, y los Jonas Brothers, sensación adolescente, no consiguieron estropear demasiado el Superstition de Stevie Wonder, omnipresente en los escenarios desde que Barack Obama usara su Signed, Sealed and Delivered como lema de campaña.

El bombo de M.I.A.

La actuación más rara y un tanto estremecedora fue la de una preñadísima M.I.A (nueve meses con contracciones) que en pantalón corto y mallas negras, con la tripa tapada con un parche negro de lunares, rapeó alegremente con Kanye West, Jay-Z, Lil Wayne. Minutos más tarde, Paul McCartney desafinaba alegre y entusiasta en I saw her standing there.

El momento más emotivo ocurrió cuando Whitney Houston (sí, sigue viva) entregó el Grammy al Mejor Álbum R&B a Jennifer Hudson por su disco homónimo. Aunque no mencionó los dramáticos asesinatos de su madre, su hermana y su sobrino ocurridos el pasado octubre en Chicago, la cantante, con lágrimas contenidas, hizo una mención a su "familia, que está en el cielo". Su interpretación de You pulled me through consiguió arrancarle un matiz de expresión a la cada vez más botoxizada Nicole Kidman.

Hubo dos grandes ausencias, tras un incidente ocurrido momentos antes de la ceremonia y que llenó ayer las portadas de los tabloides. El rapero Chris Brown (19 años) y su novia Rihanna (de 20) suspendieron sus actuaciones en el último momento, después de que la Policía arrestara a Brown por una agresión cometida contra una joven (un diario neoyoquino afirmaba ayer que se trataba de la misma Rihanna) en su coche. Brown quedó en libertad tras entregar una fianza de 50.000 dólares. El asunto estaba siendo investigado.

En el apartado latino, Juanes cumplió los pronósticos y se llevó el premio Grammy al Mejor Álbum de Pop Latino, que dedicó a todas las personas secuestradas en las selvas de su país. La banda mexicana Jaguares logró el galardón al Mejor Álbum Latino Rock o Alternativo por 45.