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Lunes, 9 de Febrero de 2009

Los desplazados del este de Congo piden a la ONU seguridad para volver a sus casas

EFE ·09/02/2009 - 09:46h

EFE - Niños desplazados por el conflicto en la República Democrática del Congo se protegen de la lluvia en el campo de refugiados de Kibati, cerca a la capital provincial de Goma. EFE/Archivo

Los desplazados del este del Congo refugiados en el campo de Kibati, cerca de Goma, la capital de Kivu Norte, han reclamado al Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, John Holmes, protección policial en sus aldeas para poder regresar a su casas.

Según informó hoy la emisora local Radio Okapi, patrocinada por la ONU, en una visita Kibati, Holmes solicitó ayer a las autoridades de la República Democrática del Congo (RDC) que aceleren el retorno de los desplazados a sus pueblos.

Pero los desplazados residentes en Kibati temen posibles represalias de las autoridades establecidas en su aldeas por la guerrilla tutsi del Consejo Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP), que se desmorona tras la detención en Ruanda de su líder, Laurent Nkunda.

Por este motivo, expresaron a Holmes que retornarán una vez que se constituya en su área una autoridad estatal como garantía de su seguridad, ya que consideran que actualmente no la hay.

Las autoridades de Kivu Norte han reconocido que existe inseguridad en las zonas que fueron ocupadas por el CNDP en la ofensiva que llevó a cabo en la provincia entre agosto y noviembre del año pasado, pero han indicado que el proceso de restauración de las autoridades en esas áreas está en marcha, según Radio Okapi.

Los dos campos de desplazados que hay en Kibati, a unos 15 kilómetros al oeste de Goma, llegaron a tener en noviembre pasado, tras la ofensiva del CNDP, hasta 60.000 personas, muy cerca de la línea de frente entre los guerrilleros y el Ejercito gubernamental congoleño.

Buena parte de esos desplazados fueron trasladados por la ONU a otro en Mugunga, al oeste de Goma, debido a la inseguridad que suponía la proximidad del frente.

Unas 250.000 personas tuvieron que abandonar sus hogares entre agosto y noviembre del pasado año debido a la violencia desatada por los combates entre el CNDP y las fuerzas gubernamentales en Kivu Norte.

Estos nuevos desplazados, de los que muchos ya han regresado a sus casas, se unieron a casi un millón que ya hay en el este del Congo.

Desde el mes pasado, las Fuerzas Armadas de la RDC, ayudadas por militares ruandeses, llevan a cabo una operación en territorio congoleño para desarmar a los grupos armados irregulares, entre ellos el CNDP, cuyo líder, Nkunda, fue detenido en Ruanda.

El principal objetivo es desarmar a la guerrilla hutu de las Fuerzas Democráticas de Liberación de Ruanda (FDLR), formada en la RDC por soldados ruandeses y milicianos Interahamwe, huidos de su país tras el genocidio de 1994, en el que estos grupos mataron a 800.000 tutsis y hutus moderados, según la ONU.