Archivo de Público
Domingo, 8 de Febrero de 2009

Aire fresco para el Betis

Los verdiblancos desactivan el juego del Sevilla y concretan sus ocasiones para llevarse el derbi

ALBERTO CABELLO ·08/02/2009 - 08:00h

Samuel Aranda. - Los jugadores del Betis celebran el primer gol de Sergio García.

El derbi no tuvo gas.Y eso al Betis le vino de cine. Agotó a su rival, olió el cansancio y asomó las garras lo suficiente para llevarse los tres puntos del Sánchez Pizjuán. Chaparro le puso tapones al Sevilla, mientras que Jiménez no acaba de insuflar un sistema a su centro del campo que permita llevar el balón arriba con ventaja.

A veces da la sensación de que la aventura personal de Navas es la única opción de que el balón husmee el área contraria. El Betis reforzó su campo con dos líneas muy juntas. La idea consistió en ahogar la línea creativa del rival y esperar a que los músculos desgastados de los sevillistas dijeran basta.

El empacho del Sevilla en el Sánchez Pizjuán va camino de gastroenteritis. Le cuesta mucho sacar adelante los partidos. Jiménez no encuentra el traductor que le resuelva el jeroglífico que le plantea un equipo metido atrás. Acosta no tuvo la presencia que en el partido de Copa ante el Athletic.

Aparece Oliveira

El mensaje del Betis en la primera parte fue de los más conservador. Orden, buen trabajo táctico para cerrar las bandas del Sevilla y diga qué se debe. No hubo más en el cesto de la compra en el primer acto del partido. Jesús Navas fue el único capaz de crear energía en la primera parte. Sus piernas sirven de combustible para crear vapor. En cuanto encaró a Fernando Vega comenzó a tener ventaja y otear la portería de Ricardo. Le faltó algo de precisión para fabricar una jugada de verdadero peligro.

El primer tiempo no tuvo muchas más variantes. Sólo Nelson aprovechó la desatención defensiva de Capel para profundizar con dos cabalgadas por su banda. Emana pasó de incógnito, como ya viene siendo costumbre las últimas semanas.

Navas es un tipo incansable. Regresó con un sprint al campo para iniciar la segunda parte. Al minuto de ponerse el balón el juego, arrancó en cabalgada por la banda derecha que acabó en una buena ocasión de Capel. La energía del canterano aportó alegría al partido. El Betis se atrevió a circular el balón en campo contrario y buscó los desmarques de Sergio García. El catalán enganchó un buen disparo, bien contestado por Palop. En la otra acera, Capel y Acosta dieron la réplica.

El gran problema para el Sevilla es que no todos los jugadores tienen el físico de Navas. Las piernas empezaron a pesar y el Betis encontró su momento. Con un boleto le tocaron dos premios. Primero llegó la expulsión de Duscher y en el comienzo de la siguiente jugada Melli teledirigió un gran pase al desmarque de Sergio García entre los dos centrales.

Fue una puñalada al corazón del partido. El Sevilla se había desfondado y no tuvo fuerza para responder. Oliveira presentó sus galones de goleador en el primer uno contra uno con Palop.