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Sábado, 7 de Febrero de 2009

A Sergi López le gustaría trabajar más en España

EFE ·07/02/2009 - 16:21h

EFE - (De izq. a dcha.) El director francés François Ozon, las actrices francesas Alexandra Lamy y Melusine Mayance y el actor español Sergi López, en el pase gráfico de la película "Ricky" en la Berlinale.

El actor catalán Sergi López, que ha acudido a la Berlinale para defender "Ricky", del francés François Ozon, cuenta con una dilatada carrera interpretativa en Francia aunque le gustaría participar en más proyectos de factura española.

"Me gustaría trabajar más en España. Pero sólo faltaría que me quejara, teniendo en cuenta que recibo ofertas de muchos sitios", explicó el actor a Efe.

Calcula que de las casi cincuenta películas de su carrera, dos tercios las ha rodado en Francia aunque afirma que su popularidad en el país galo viene derivada de varios éxitos de taquilla, unidos a que allí se producen más películas, se pasan más veces por televisión y por tanto, se le conoce más.

"Es una pescadilla que se mueve la cola", aseguró López, de 43 años, quien sostiene que, en principio, no hay nada en concreto que le atraiga especialmente del cine francés. "Simplemente actúo más allí porque recibo más ofertas de ese país", indicó.

Pese a su interés personal por los personajes ambiguos, López sostiene que sólo ha interpretado a cinco personajes "verdaderamente malvados" aunque uno de ellos, el del militar fascista del "Laberinto del fauno" de Guillermo del Toro, le valiera el aplauso de la crítica y el público en España.

En su opinión, hay muy pocas algunas cosas que compartan sus papeles. "Todos tienen acento catalán, un poco de tripa y una cara muy parecida a la mía", bromeó el intérprete, quien afirma tener "mucha suerte" dada la variedad de los papeles que le ofrecen.

En el caso del "Ricky" de Ozon, se trata de un inmigrante español en Francia cuyo bebé desarrolla unas insólitas alas.

"Es una película muy extraña y te deja sonado un buen rato después de que termine", explicó el actor, para quien las características del personaje que interpreta no son siempre el factor decisivo a la hora de aceptar un papel.

"En el fondo, si me gusta la película, me da un poco igual que el personaje no sea muy divertido de interpretar", añade.

El rodaje de "Ricky", con su simpático bebé volador, implicó el uso de efectos especiales, que hicieron al actor sentirse "muy idiota y estúpido" viendo a un muñeco de plástico atado con una cuerda, al que se hace chocar una y otra vez contra la pared.

López tiene cinco películas aún por estrenar este año, entre ellas "Mapa de los sonidos de Tokio" de la española Isabel Coixet, cuyo rodaje definió como "fabulosamente japonés" y "muy chulo".

La cinta, en la que interpreta al propietario de una tienda de vinos de Tokio, que acaba de salir de una trágica relación amorosa, fue para el actor un "sueño" ya que pudo viajar hasta Japón para rodarla, lo hizo a las órdenes de Coixet, y la considera una película "bien escrita y bien rodada".

De su coprotagonista, la japonesa Rinko Kikuchi, afirmó que "respira contigo, te abduce y siempre es profunda" y que pese a la popularidad que le granjeó "Babel", del cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu, "siempre está ahí y no se mira el ombligo".

La producción, rodada en inglés y japonés, añade un nuevo idioma al bagaje del actor, que habla francés con soltura, además de inglés, castellano y catalán. "Cuando interpretas en otro idioma no tienes otra opción más que actuar. No puedes esconderte en ningún otro sitio", apuntó.