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Viernes, 6 de Febrero de 2009

"Nos vamos al Hudson"

Publican las conversaciones entre el piloto del avión que amerizó en el río neoyorkino y la torre de control. Unos informes confirman restos de aves en los motores del avión siniestrado

AGENCIAS ·06/02/2009 - 16:51h

El capitán Chesley "Sully" Sullenberger ha revelado que sintió "el peor escalofrío, un profundo agujero en el estómago", cuando el 15 de enero tuvo que amarar el avión que pilotaba en las heladas aguas del río Hudson ante una situación de emergencia.

Así lo señaló Sullenberger, considerado un héroe en EEUU por salvar la vida de las 155 personas que iban en el Airbus 320 de US Airways, al programa de 60 Minutes de la cadena de televisión CBS que se emitirá el domingo, informó hoy ese medio de comunicación en su página web.

"Supe inmediatamente que iba a pasar algo muy malo"

"Fue el peor escalofrío, un profundo agujero en el estómago, como de gran caída. Me sentí como nunca en mi vida. Supe inmediatamente que iba a pasar algo muy malo", dijo en la entrevista Sullenberger, de 57 años y ex piloto de las fuerzas aéreas estadounidenses.

Preguntado por la periodista Katie Couric sobre si pensó cómo iba a salir de la situación creada por el choque de pájaros contra los motores del avión, que partía de LaGuardia (Nueva York) con destino a Charlotte (Carolina del Norte), el piloto respondió: "No. Mi reacción inicial fue de no creérmelo".

Sullenberger explicó que relevó del control del aparato al copiloto Jeff Skiles para llevar a cabo el amaraje.

El piloto recordó al programa de la CBS el momento en que los pájaros aparecieron en las pantallas del aparato y el ruido de su impacto contra el avión.

"Dar las gracias me parece totalmente inadecuado. Tengo una deuda de gratitud que me temo no podré pagar nunca", dijo Sullenberger, para agradecer la llegada inmediata de los primeros equipos de rescate de Nueva York.

Las emociones del experto piloto contrastan con la impresión de control y seguridad que transmitió en su conversación con los controladores aéreos del aeropuerto cuando les comunicó: "Nos vamos al Hudson".

Evitar la catástrofe

El Consejo Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) dio a conocer el jueves el contenido de las grabaciones de las conversaciones entre el piloto y los controladores aéreos (pdf en inglés) , quienes ante la emergencia le recomendaron que aterrizara en el aeropuerto de Teterboro (Nueva Jersey).

Según esas grabaciones, uno de los controladores de LaGuardia señaló que había "una emergencia de un vuelo entrante" y pedía a un colega de Teterboro que les "preparase la pista uno", a lo que le respondieron que así lo hacían.

A continuación el controlador sugirió a Sullemberger: "Gire a la derecha dos-ocho-cero" hacia Teterboro, a lo que el piloto respondió: "No podemos hacerlo".

El controlador preguntó a Sullenberger qué pista prefería entonces para dirigirse a Teterboro, a lo que el capitán del vuelo respondió: "Nos vamos al Hudson".

"Perdone, dígalo de nuevo", requirió el controlador de LaGuardia, al escuchar que el piloto iba a amarar sobre el río que divide Nueva Jersey y Nueva York.

El capitán del vuelo informó después a las autoridades de que optó por amarar sobre las gélidas aguas del Hudson porque un aterrizaje en el aeropuerto hubiera sido catastrófico por la situación de los motores y podría haber causado un desastre al atravesar áreas de mucha población.

Unas aves fueron las culpables

Por su parte, el NTSB de EEUU ha confirmado la existencia de restos de aves en los dos motores del avión de la compañía aérea US Airways que amaró el 15 de enero en el río Hudson de Nueva York.

El Consejo señala en un informe en su página web que en el motor izquierdo del Airbus 320 accidentado se encontraron restos de aves.

El pasado 23 de enero el motor fue sacado del río Hudson y trasladado a la empresa fabricante en Cincinnati, donde el NTSB lo desmontó.

Los restos orgánicos hallados en el motor derecho también resultaron ser de aves, según el Consejo de Transportes de Estados Unidos, que envió las pruebas al Instituto Smithsoniano, en Washington, para que identificara la especie.

Los restos orgánicos hallados en el motor derecho también resultaron ser de aves

Como parte de la investigación, el NTSB analizó también un incidente ocurrido dos días antes del accidente en el motor derecho del avión de US Airways, cuando se produjo una sobrecarga en el mismo. El motor recuperó después su función normal y el vuelo del 13 de enero se desarrolló sin más complicaciones.

El Consejo resolvió que este incidente se debió a un fallo en el sensor de temperatura, que fue sustituido por personal de mantenimiento siguiendo procedimientos autorizados.

Después, el motor fue examinado y los expertos consideraron que no resultó dañado y la compañía aérea recibió la autorización necesaria para volver a utilizar el Airbus.

El 31 de diciembre, la Administración Federal de Aviación de EEUU (FAA) emitió una directiva para los motores de la serie CFM56-5B, el mismo tipo que los instalados en el Airbus accidentado, y tras analizar el historial de mantenimiento y entrevistar a personal, el Consejo resolvió que el avión cumplía todos los requermientos.

El NTSB afirma, además, en su nota que durante el vuelo 1549 de US Airways no hubo anomalías o fallos en el funcionamiento de los dos motores hasta que el piloto, Chesley Sullenberger, informó de un golpe de aves, como reveló la caja negra del avión.

Después los motores comenzaron a fallar y el piloto se vio obligado a amarar en el río Hudson, en el oeste de Manhattan, pocos minutos después de despegar del aeropuerto de La Guardia, salvando con su pericia la vida de los 150 pasajeros y cinco tripulantes.

El vuelo se dirigía a Charlotte (Carolina del Norte).

La semana pasada, el Airbus fue sacado del río Hudson y trasladado a instalaciones seguras en Kearny, Nueva Jersey, donde permanecerá durante los 12 a 18 meses que se prevé dure la investigación del NTSB.