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Viernes, 6 de Febrero de 2009

Obama pide ayuda a los republicanos para llegar a un consenso sobre el plan de estímulo económico

El Senado votará de nuevo la aprobación o no del plan. Mientras, el presidente estadounidense considera que "el tiempo para hablar se ha terminado" y que "la crisis puede convertirse en una catástrofe para las familias y los negocios"

AGENCIAS ·06/02/2009 - 08:02h

En vista de la fuerte disputa en el Senado norteamericano por el plan millonario de estímulo económico, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha hecho un llamamiento a los republicanos para conseguir llegar a un compromiso.

"No servirá que volvamos a la misma política que en ocho años duplicó el endeudamiento público y dejó en problemas a la economía", afirmó Obama durante una reunión de miembros del Partido Demócrata en Williamsburg, estado de Virginia.

Agregó, además, que insistir sólo en exenciones impositivas es una "fórmula fracasada" y advirtió que los estadounidenses están atentos. "No nos eligieron para que realicemos las mismas maniobras de aplazamiento y distracción", advirtió. Para el mandatario estadounidense, su plan de estímulo mejorará la economía nacional a largo plazo y permitirá alcanzar objetivos concretos, tales como una mejora de las infraestructuras o una mayor presencia de las energías renovables.

Sin consenso

El paquete de estímulo supera los 900.000 millones de dólares, más que cualquier otra ley parecida en la historia de EEUU, pero sigue sin encontrar consenso en el Congreso para su aprobación. De hecho, el Senado no ha alcanzado ningún acuerdo sobre el plan, por lo que este viernes o a lo largo del fin de semana, tendrá una nueva oportunidad para ser aprobado.

Obama reiteró su intención de llegar un acuerdo antes del 16 de febrero

La Cámara de Representantes dio luz verde la semana pasada a una primera versión del paquete, por valor de 819.000 millones de dólares, que el presidente Barack Obama definió como "una de las patas" del taburete de la recuperación económica para el país.

Si el Senado aprueba otra versión, las dos cámaras irán a una comisión conjunta para definir una última versión de consenso. Obama reiteró el martes su ultimátum del 16 de febrero para que el Capitolio se ponga de acuerdo en un paquete de reactivación económica.

"Catástrofe"

El propio Obama insistió en presionar a los legisladores. "El tiempo para hablar se ha acabado. Ahora ha llegado el momento de la acción porque todos sabemos que, si no actuamos, la mala situación que vivimos se convertirá en una situación terriblemente peor. La crisis puede convertirse en una catástrofe para las familias y para los negocios de todo el país".

"La crisis puede convertirse en una catástrofe para las familias y para los negocios"

"Y no voy a permitir que eso ocurra", dijo el presidente, quien rechazó algunas de las viejas recetas para revitalizar la economía que algunos legisladores han sugerido, porque "las hemos probado en el pasado, y han fracasado", afirmó.

El problema para el presidente es que en la cámara alta, aunque los demócratas son mayoría, los republicanos tiene suficientes representantes como para para bloquear la iniciativa. Al menos dos republicanos deberían estar a favor del plan, algo que en principio se presenta complicado: la mayoría considera el plan desmesurado, y ya en la Cámara de Representantes el paquete no encontró el apoyo de ningún miembro de la oposición.