Archivo de Público
Viernes, 6 de Febrero de 2009

Otro contrario reducido

El Barça viajará a Mallorca con dos goles de ventaja | Bojan asiste a Henry en el primer tanto y Márquez sentencia con un lanzamiento magistral de falta | Messi entró en el segundo tiempo

LADISLAO JAVIER MOÑINO ·06/02/2009 - 08:00h

Gustau Nacarino - Messi disputa un balón con Santana

El Barça ha adquirido en media temporada ese poder de intimidación que reduce los planteamientos del contrario a esperarle en propio campo con las líneas muy juntas o a suicidarse yéndole a buscar arriba. El Mallorca optó por la primera solución, tapando las banda de Alves con dos laterales, Ayoze por detrás de Corrales. La elección de Manzano reforzó la propuesta de Guardiola. Cuando al Barça se le plantan así, sus riesgos se simplifican a sus propios fallos.

Las opciones de pase del contrario tras robo es sólo una: el delantero. Así que sólo una mala anticipación ante Webó o un error en un despeje podían amenazarle. A partir de ahí, todo le pertenece al Barça. Se apropia de la presión arriba, las circulaciones de balón, las creaciones de espacios o el uno contra uno. Eso le permite resolver partidos como el de ayer con una sola de esas acciones o con la suma de varias. No necesitó que Alves agujereara con su ida y vuelta machacona. Tampoco que el ausente Xavi o el punzante Iniesta cargaran con la rotura de líneas con sus zigzagueos y sus pases.

Si el rival defiende en su campo, los riesgos del Barça son sus propios fallos

El partido lo abrió Bojan con una rosca que cazó Henry de cabeza en el corazón del área. Guardiola le ha entregado el reto de brillar en la Copa para que no se eche a perder. Bojan necesitaba un estímulo para asimilar la recuperación de Etoo, que le ha hecho bajar un escalón. Fue puesto al frente del equipo la temporada pasada cuando este se desintegraba.

Señales de Bojan

Expuesto en ese escaparate tan frágil que era ese Barça la temporada pasada dejó suficientes señales sobre las que se construye un delantero excepcional. Esa misma comba que le regaló ayer a Henry se la sacó, pero rasa el día que debutó. Con 17 años y en el Camp Nou pasó la prueba de la precisión en el pase. Lógicamente se le esperaba como goleador, pero en uno de sus primeros balones explicó que también sabe comprender y jugar al fútbol.

El único defecto que se le puede apreciar es cuando no encuentra las bandas

Ayer corroboró que es algo más que un rematador. Se fabricó una jugada de gol con un caño a Josemi, que comprobó la mala vida de los centrales. En la banda, un regate es un centro, en el corazón es casi gol, como sucedió, previo burreo de Nunes también.

Salvo el Villarreal, no ha habido un equipo que se haya atrevido a jugarle a las dos porterías. Hasta el momento sólo el Numancia le ha podido derrotar. El atasco que se produce cuando abre bien el campo es la única tara que se le ha descubierto a la pizarra de Guardiola. Aquello fue lo que le sucedió en Soria. Ayer le volvió a aparecer. Quizá abuse entonces del juego por el centro, pero Henry, Bojan e Iniesta también saben jugar a cumplir una máxima de fútbol: una pared derriba un muro. De ellas se gestaron una ocasión de Iniesta y un par de Messi, que entró en el segundo tiempo para estirar la renta para la vuelta en Mallorca.

La superioridad del Barça también obliga a su contrario a castigarse con faltas al borde del área. Y allí también le sobra toque para resolver. Alves, Xavi, Iniesta, Henry, Etoo y Márquez. Fue el mexicano el que ejecutó a Lux. Una rosca a la escuadra del meta argentino sentenció el partido y la eliminatoria.