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Jueves, 5 de Febrero de 2009

Un estudio asocia la vitamina D con la esclerosis múltiple

Reuters ·05/02/2009 - 15:07h

Una determinada variación genética combinada con deficiencia de vitamina D en la juventud podría aumentar las posibilidades de desarrollar esclerosis múltiple a lo largo de la vida, según indicaron el jueves investigadores británicos.

Los hallazgos sugieren que administrar suplementos de vitamina D a las mujeres embarazadas y a los niños pequeños podría disminuir el riesgo de padecer la enfermedad, informaron los expertos en la revista PLoS Genetics.

El estudio coincide con evidencias previas que relacionaban la llamada "vitamina del sol" con la enfermedad autoinmune, que afecta a 2,5 millones de personas en todo el mundo.

"La vitamina D es un suplemento seguro y relativamente económico con posibles beneficios sustanciales para la salud", indicó en un comunicado Sreeram Ramagopalan, experto de la Universidad de Oxford, quien trabajó en el estudio.

"Existe evidencia de que puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer y proteger contra otras enfermedades autoinmunes", añadió el investigador.

La esclerosis múltiple es una enfermedad del sistema nervioso causada por el daño en la cubierta de mielina que protege a las células nerviosas. Puede generar síntomas que van desde un vago hormigueo hasta ceguera y parálisis.

La vitamina D, que se produce cuando la piel es expuesta a la luz del sol y que se encuentra en los pescados grasos como el salmón, suele añadirse a la leche y otros alimentos en muchos países. Hay indicios de que ayuda a disminuir la presión sanguínea y mejora el sistema inmune.

"Sabemos desde hace tiempo que los genes y el ambiente determinan el riesgo de esclerosis múltiple", señaló en un comunicado George Ebers, investigador de la Universidad de Oxford, que trabajó en el estudio.

"Aquí demostramos que el principal factor de riesgo ambiental, la vitamina D, y la región genética más importante están directamente relacionadas e interactúan", añadió el experto.

El equipo reveló que las proteínas activadas por la vitamina D se adhieren a una secuencia particular de ADN que se ubica al lado de la variación DRB1, y como consecuencia activan al gen. La escasez de vitamina D podría generar un mal funcionamiento genético, explicaron los autores.

Esto implica para las personas portadoras de la variación que una deficiencia de vitamina D en la juventud perjudicaría la capacidad del cuerpo de borrar las células T que en un futuro atacarán al cuerpo y producirán la pérdida de mielina en las fibras nerviosas, según indicaron los investigadores.

"En las personas con la variante DRB1 relacionada con la esclerosis múltiple, al parecer la vitamina D jugaría un rol clave", expresó Julian Knight, de la Universidad de Oxford, que participó en la investigación.

"Si hay muy poca vitamina D disponible, el gen no funcionaría adecuadamente", añadió Knight.