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Jueves, 5 de Febrero de 2009

La izquierda radical francesa constituye un nuevo partido

Besancenot es el líder de la NPA, un grupo que canaliza el desencanto juvenil

ANDRÉS PÉREZ ·05/02/2009 - 08:00h

Joel saget - Olivier Besancenot, con el megáfono, procede del grupo trotskista LCR.

Con una excelente cota de popularidad y un prestigio al alza, el líder neotrotskista francés Olivier Besancenot lanza hoy su Nuevo Partido Anticapitalista (NPA), un "partido de las luchas" que busca rivalizar con la izquierda tradicional. Su objetivo indisimulado es arrebatar al Partido Socialista su liderazgo entre la juventud francesa. Y para ello está dispuesto a aprovechar el radicalismo emergente de gran parte de la sociedad gala.

El NPA inicia hoy en París un congreso fundacional que promete ser memorable. El acontecimiento más destacado será la firma de integración de la histórica Liga Comunista Revolucionaria (LCR), el movimiento trotskista de Alain Krivine y Daniel Bensaïd, en el nuevo partido.

La LCR pondrá fin así a una aventura política sin parangón en Occidente: la de un movimiento revolucionario que atravesó la era yuppie sin destrozos, colocó a los suyos en puestos claves de universidades, medios de comunicación y alta administración pese a ser extraparlamentario y que finalmente descubrió que su líder era un cartero de 35 años.

Olivier Besancenot, ex candidato presidencial en 2002 y 2007, no sólo es el ingeniero de esta criatura política sino también es el objetivo de la iras de dos corrientes que se oponían a ello: la de los históricos apegados a la tradición trotskista pura y la del ala aperturista, partidaria de la integración de la Liga en el Frente de Izquierdas que están constituyendo el Partido de Izquierdas (PG) del senador Jean-Luc Mélenchon, el PCF y varios movimientos altermundialización.

El NPA deberá decidir ahora si acepta la oferta cursada por el Frente para incluirse en su fórmula, aunque Besancenot no sea partidario de ello. Su exigencia es sellar para siempre una negativa de alcanzar pactos con los socialistas.

De no recogerse el guante lanzado por el Frente, la batalla por captar simpatías a la izquierda del PS será titánica, especialmente porque los sondeos para las elecciones europeas les augura a ambos un resultado notable.

Gran popularidad

El joven cartero goza de una excelente popularidad. Según las encuestas, un 60% de los votantes de izquierda le consideran el mejor líder. Él es el símbolo de múltiples luchas sociales, desde las clásicas huelgas hasta el combate de asociaciones de jóvenes contra los alquileres caros, incluso de un movimiento nuevo que protesta contra el incremento de los precios de los alimentos organizando picnics gratuitos con comida robada en los hipermercados.

No obstante, el nacimiento del Frente de Izquierdas (que ha presentado un sondeo que le otorga el 15% de votos si se incluye al NPA) le ha complicado su fulgurante carrera política. Besancenot también ha acusado el golpe de la progresiva izquierdización de un PS que, con Martine Aubry y Benoît Hamon se está renovando.

El NPA dice tener asegurados 9.000 militantes, aunque hay quien cree que esta cifra está inflada. Son los que analizan las consecuencias de la jubilación de Arlette Laguillier, la histórica líder del otro gran movimiento trotskista galo, Lucha Obrera, y su sustitución por una joven promesa, Nathalie Arthaud. Esta rebelde con causa está dispuesta a arrebatar a Besancenot su influencia en la juventud radical.