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Miércoles, 4 de Febrero de 2009

Un tribunal confirma que el iraní que atacó a una mujer con ácido también será cegado

EFE ·04/02/2009 - 10:23h

EFE - Un tribunal ha confirmado la sentencia contra un iraní que atacó a una compañera con ácido quien también será cegado. En la imagen, una mujer bangladeshí que sobrevivió a un ataque con ácido mira una fotografia de la Madre Teresa de Calcuta durante una exhibición benéfica organizada por la Fundación Supervivientes de Acido, en Dhaka (Bangladesh). EFE/Archivo

El joven iraní que arrojó ácido sulfúrico contra una compañera de universidad será cegado en los próximos días, tras confirmarse la sentencia dictada por un tribunal de Teherán, reveló hoy a Efe la propia víctima, Amereh Bahrani.

"El juez me ha llamado para decirme que la condena había sido firmada y que debo presentarme en el juzgado para continuar con el siguiente paso. Volveré a Teherán el jueves", dijo Bahrami a Efe por teléfono desde la ciudad iraní de Hamedan.

La joven estudiante, de 26 años, perdió la vista después de que su compañero de universidad Mayid Movahedi, decepcionado porque ella rechazó su petición de matrimonio, le lanzara ácido sulfúrico sobre el rostro.

Movahedi, de 27 años, recibirá ahora diez gotas de la misma sustancia en cada ojo, en aplicación de la antigua ley de las "Ghesas (o ley del talión), que contempla la jurisprudencia islámica iraní.

Bahrami viajó hace meses a España para intentar salvar la visión de uno de los ojos, pero los médicos que la atendieron en Barcelona no pudieron evitar que pase la vida entre tinieblas.

"No es una cuestión de venganza. Quiero que sepa qué es lo que estoy sufriendo. Pero también quiero que sirva de ejemplo para que otras chicas no sufran el mismo martirio", explicó la joven días atrás a la prensa.

Los hechos ocurrieron el 3 de noviembre de 2004, cuando el acusado, que conocía a la víctima de la universidad y a la que había propuesto matrimonio, la asaltó y le arrojó ácido en la cara.

Según la prensa, Bahrami había denunciado ante la policía que era acosada por el agresor dos días antes de los sucesos.

El culpable reconoció haber cometido el crimen por amor y aseguró, "cuando le pedí la mano me dijo que iba a casarse con otra persona y yo pensé arrojarle el ácido en la cara para que su novio la dejara".