Archivo de Público
Martes, 3 de Febrero de 2009

Lo que Nadal esconde

España sigue sin encontrar remedio a la sequía de medallas olímpicas en atletismo y natación

I. ROMO ·03/02/2009 - 23:00h

efe - Aschwin Wildeboer, el único nadador español que llegó a una final en Pekín.

No es oro todo lo que reluce en el deporte español. Mientras la mayoría de las especialidades, con el tenis y Rafa Nadal a la cabeza, siguen cosechando triunfos a nivel mundial, hay dos deportes de especial relevancia, atletismo y natación, que se encuentran peligrosamente estancados.

Los atletas españoles regresaron de Pekín el verano pasado sin estrenar el medallero olímpico, y en la piscina, si excluimos a las especialistas en sincronizada, tampoco los nadadores en línea tuvieron nada que colgarse al cuello. Era una situación inédita en el deporte español desde Montreal 76. En atletismo y natación, precisamente los dos pilares del olimpismo, España ha retrocedido tres décadas.

Desde Montreal 76 no había tanto vacío español en estos dos deportes

La natación española tocó fondo en Pekín. Lo más grave no fue la ausencia de medallas, sino la sensación de desastre que ofreció la delegación española. La imagen del director técnico, el italiano Maurizio Coconi, cruzándose por la piscina con técnicos de prestigio como Fortuny o Subirana sin dirigirles la palabra reflejaba el caos del área técnica.

Luis Villanueva se estrena estos días como nuevo director técnico y se respira un optimismo moderado entre los nadadores porque la situación previa parecía conducir a un abismo marino. "Lo lógico es que las cosas mejoren ... ¡porque es difícil que empeoren!", apunta Erika Villaécija, la plusmarquista nacional de 400, 800 y 1.500 metros libre, no sin ironía.

Según la barcelonesa, la planificación ha arrancado bien. "Ya nos han comunicado los criterios de selección para acudir a los Mundiales de Roma del próximo mes de julio. Son claros y ofrecen la opción de ir a una segunda competición a todos aquellos que queden fuera de los Mundiales". Esta innovación, la posibilidad de participar en los Campeonatos Abiertos de los Estados Unidos, en agosto, ha causado una buena impresión entre los nadadores.

La natación cambia de director técnico, pero el atletismo sigue sin tenerlo

Un finalista

La tarea de Villanueva no será fácil. La natación española regresó de Pekín con una sola plaza de finalista, el séptimo puesto de Aschwin Wildeboer en 100 metros espalda, y la presión desde el Consejo Superior de Deportes para mejorar ese balance en los Mundiales de Roma (a partir del 19 de julio) será muy intensa. La dificultad de la labor no se encuentra en el seguimiento de los nadadores de élite como Villaécija, Wildeboer, Mireia Belmonte o Rafa Muñoz, sino en la coordinación de los diferentes reinos de taifas de los entrenadores de natación. Coconi nunca logró integrarse entre los entrenadores de nuestro país y su gestión terminó hundiéndose en las profundidades del Cubo de Agua pequinés.

González, crítico

El atletismo vive su propia travesía en el desierto de los malos resultados. En los pasados Mundiales de pista cubierta sólo se cosechó una medalla de las siete opciones existentes. Y en Pekín de las "entre diez y doce opciones de podio" anunciadas por Odriozola no fructificó ninguna.

Al contrario que la natación, en el atletismo español las cosas no van a cambiar. La situación es peculiar si se compara con los países del entorno. Desde 1989, año en que arranca la presidencia de Odriozola, los atletas y entrenadores españoles carecen de la figura de un director técnico. No existe seleccionador y los técnicos reciben todas las directrices directamente desde el despacho del presidente.

José Luis González, el mediofondista que tiró del carro del atletismo español en los años ochenta, es muy crítico con el estado del área técnica en la Federación. El toledano, que posee el récord de España de la milla desde hace 24 años, considera que "actualmente existe un vacío de poder entre los entrenadores que debería terminar. Odriozola lleva mucho tiempo, nadie le pide cuentas y ya es hora de que dé paso a gente más joven".

La Federación Española de Atletismo, al carecer de seleccionador, se organiza con un grupo de técnicos distribuidos por grupos de especialidades. La gran mayoría lleva 20 años en el mismo puesto. El modelo técnico que mantiene en pie Odriozola da la impresión de estar agotado. La ausencia de medallas en Pekín y, sobre todo, la escasez de talentos en categorías inferiores ponen en cuestión la actual política. España necesita de forma urgente un aluvión de medallas en los próximos Europeos en pista cubierta (Turín, del 6 al 8 de marzo).

Fiz reclama el relevo

Martín Fiz, ex campeón mundial de maratón, también es partidario de cambios en el área técnica de la Federación. "Yo creo que todo arranca de que lo que realmente le gusta al presidente es el trabajo de seleccionador: va a seguir otros cuatro años con esa filosofía; sin director técnico".

Para Fiz, es el momento del cambio generacional, "no sólo entre los atletas, sino también para los entrenadores. Hace falta gente joven y yo creo que existen algunos muy cualificados, como Anacleto Jiménez o Antonio Serrano, dos ex corredores que deberían ir protagonizando el cambio a nivel técnico". Las palabras de Fiz y González caerán en saco roto porque Odriozola ya ha anunciado que seguirá sin seleccionador.

El gran test llegará en agosto en los próximos Mundiales de Berlín. El pasado verano, tras el batacazo en el medallero de Pekín, Odriozola fue muy cuestionado por los periodistas en el Estadio Olímpico. Le plantearon incluso la posibilidad de contratar un director técnico extranjero, a lo que se negó en redondo. "Esos vienen todos con el botecito", bromeó aludiendo al dopaje.