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Martes, 3 de Febrero de 2009

Antidepresivos comunes reducen el riesgo de suicidio en adultos

Reuters ·03/02/2009 - 13:22h

Por Michael Kahn

Los antidepresivos comunes, sospechados de incrementar el riesgo de suicidio en los niños, disminuyen ese peligro en los adultos, según hallaron científicos italianos.

Los autores de la investigación señalaron que el hallazgo de que estos medicamentos reducen el riesgo de suicido más de un 40 por ciento en los adultos y más del 50 por ciento en los ancianos debería tranquilizar a los médicos.

No obstante, el estudio confirmó que estas medicinas aumentan seriamente el riesgo de suicidio entre los chicos, manifestó el equipo de Corrado Barbui, de la Universidad de Verona, en Canadian Medical Journal.

"Los datos de estudios observacionales deberían confirmarle a los médicos que prescribir (estos fármacos) a pacientes con depresión mayor es seguro", escribieron los autores.

"Sin embargo, los niños y adolescentes deberían ser seguidos muy de cerca por la posibilidad de un incremento del riesgo de pensamientos suicidas y suicidios concretos", agregaron.

La depresión es la principal causa de suicidio, que es el tercer motivo de muerte entre los niños y jóvenes de 10 a 24 años.

Los expertos se centraron en los llamados inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). La paroxetina o Paxil de GlaxoSmithKline y la fluoxetina o Prozac de Eli Lilly and Co son la clase de antidepresivos más comúnmente recetada.

Los reguladores de Estados Unidos y Europa lanzaron una serie de advertencias públicas sobre el uso de antidepresivos desde el 2003, después de que ensayos clínicos demostraron que esos fármacos aumentaban el riesgo de pensamientos y conductas suicidas en los niños y adolescentes.

Un análisis del 2007 de la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por su sigla en inglés) reveló que los ISRS incrementan significativamente el riesgo en los adolescentes, ofrecen protección a los ancianos y son neutrales para los adultos.

La revisión de Barbui y su equipo de ocho estudios amplios con más de 200.000 pacientes halló los mismos resultados para los jóvenes y los ancianos, aunque difirió en cuanto a los adultos, al mostrar una clara protección para ellos también.

"Nuestras estimaciones de riesgo son muy similares a las obtenidas por la FDA sólo para los grupos de ancianos y adolescentes", concluyeron los autores.