Archivo de Público
Martes, 3 de Febrero de 2009

El "ardor" de Blesa frente a Aguirre

El presidente de Caja Madrid reclama independencia en la gestión de la entidad

VIRGINIA ZAFRA ·03/02/2009 - 08:00h

REUTERS - Blesa conversa ayer en Moncloa con el presidente de La Caixa, Isidro Fainé.

"Remedia más las cosas el silencio que la locuacidad". El presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, apareció este lunes en rueda de prensa por primera vez desde que se inició la batalla campal por el control de la entidad. Y, para evitar preguntas de los periodistas al respecto, comenzó su intervención con esa frase sobre la conveniencia de permanecer callado. Pero luego se mostró más que locuaz para reclamar a la Comunidad de Madrid de Esperanza Aguirre que deje en paz a la caja y para contestar a algunas acusaciones que le han llegado desde su entorno.

Afirmó que "no hay atisbo de comportamiento rebelde o altivo en la actuación del consejo de administración de Caja Madrid" y añadió que "el consejo va a cumplir la legislación vigente con el mismo ardor con el que va a defender su independencia para la gestión de la caja y para adoptar las decisiones que al consejo le competen". O sea, que cada uno a lo suyo. Que Aguirre legisle, pero que no intente meter más mano en la entidad. Y también aprovechó para pedirle que levante la inhabilitación a los dos miembros de la Comisión de Control expedientados.

Pero no sólo el Gobierno de Aguirre quiere influir en la entidad. El secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Tomás Gómez, también quiere hacerlo. Aseguró que va a "vigilar" su comportamiento financiero para comprobar si da créditos porque tiene "indicios" de que no está cumpliendo con ese cometido. Gómez aseguró que ha tenido que tomar esta decisión porque el Gobierno de Aguirre, que es el que debería hacerlo, está "paralizado" por sus discrepancias internas.

La batalla continúa y Blesa, aunque dijo que no quería hacerlo, atizó el fuego. Su futuro sigue en el aire, pero se despidió con un "hasta el próximo año". Su intención y su ardor quedaron claros.