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Lunes, 2 de Febrero de 2009

El Golfo tampoco se salva

La crisis afecta las economías de los ricos emiratos como Kuwait, dependientes del petróleo

GUILLAUME FOURMONT ·02/02/2009 - 08:00h

g. fourmont - En Shark, barrio financiero de Ciudad Kuwait, las obras siguen y los rascacielos no paran de crecer.

A bordo de su nuevo Lexus 4x4, Naser no parece preocupado por una eventual pérdida de poder adquisitivo. Segundo productor de petróleo del mundo, Kuwait es uno de los países más ricos del planeta. En la capital del emirato, Ciudad Kuwait, es como si la crisis no existiera: las obras son omnipresentes y los rascacielos no paran de crecer.

Pero las cifras no engañan: la crisis costó casi dos billones de euros a los países árabes en los últimos cuatro meses, como reconoció el 17 de enero el ministro de Asuntos Exteriores de Kuwait, Mohamed Al Sabah. Mientras, el precio del petróleo pasó de 147 dólares el barril en julio pasado a 47 en la actualidad.

En un país donde la estabilidad social, económica y política es regla de oro, saltaron todas las alarmas cuando, el pasado 27 de octubre y por segundo día consecutivo, decenas de operadores de la bolsa marcharon hacia el palacio del emir para que intervenga. "Si el gobierno no hace nada, la economía se derrumbará", dijo entonces uno de ellos a la prensa local. La víspera, el 26 de octubre, el Gobierno garantizaba los depósitos de Gulf Bank, segunda entidad del país, con pérdidas de 743 millones de dólares. Los clientes habían empezado a retirar sus ahorros y la bolsa había caído un 12%. Era la primera vez que algo similar pasaba desde la creación de la institución financiera en los setenta.

HSBC prevé una importante caída de la riqueza nacional de esos países

La bandera de la modernidad

Difícil de hallar un casco antiguo en Ciudad Kuwait. Tras el descubrimiento del petróleo en los años treinta, la modernidad se convirtió en la bandera del emirato, apenas más grande que Asturias y Cantabria juntas. Las antiguas casas de adobe fueron destruidas, sustituidas por modernos edificios. Lo que para los europeos es una avenida es para los kuwaitíes una simple calle. Los coches mandan. En el barrio financiero de Shark, las obras no paran.

En la duodécima planta de la Torre Shahid, Ghalia Al Sammak comparte su despacho con otro analista financiero de la United Industries Company. Son las once de la mañana y confiesa que ya terminó sus prioridades del día: "Tengo mucho tiempo libre últimamente". Aparte del petróleo, Kuwait se distingue en la región por la importancia de sus bancos de inversión. "La inmensa mayoría están sufriendo mucho", explica Al Sammak, quien pasó de buscar a nuevos inversores a proteger el dinero de sus clientes actuales. Global, la mayor entidad de inversión del país, tiene una deuda de 2.000 millones de dólares.

El primer grupo inversor kuwaití tiene una deuda de 2.000 millones

En un informe sobre el Golfo, HSBC indica que "la región había estructurado sus economías con precios altos de petróleo" y prevé una importante caída del PIB, incluso una recesión si el precio del barril baja a 25 dólares. La tasa de crecimiento de Kuwait alcanzaba 8,8% en 2006 antes de bajar a 4,7 % en 2007 y HSBC prevé resultados inferiores a 2% en 2009.

Un millón de habitantes

La alta dependencia del petróleo de Kuwait representa la mitad del PIB y el 80% de los ingresos del Estado es, a la vez, el punto débil y fuerte de su economía. Saladín Ahmed, analista financiero en la Kuwait Finance House, considera que "mientras el país tenga petróleo, al menos durante los próximos 90 años, Kuwait no tiene por qué preocuparse". Para llegar a esta conclusión, Ahmed no olvida un dato importante: el emirato tiene una población nacional de poco más de un millón de habitantes.

Sin el petróleo, Kuwait no podría enfrentarse a la crisis financiera

El problema es que el maná del oro negro impidió el desarrollo de los demás sectores y las autoridades no diversificaron la economía. "Kuwait no está preparado para el después del petróleo. El crudo oculta todo el resto", sentencia el analista.

Lo mismo pasa en Arabia Saudí, primer productor mundial del petróleo, aunque en Riad, la capital, la pobreza ya empezó a afectar a la población nacional. La tasa de paro oscila entre el 13%, según cifras semioficiales, y el 30%, alertan otras fuentes. Los Emiratos Árabes Unidos, menos ricos en crudo, apostaron por la construcción. Los rascacielos de Dubai son conocidos en el mundo entero. Los Emiratos serán los primeros en sufrir este año la recesión, según HSBC.

Cuando se le pregunta si tiene miedo de perder su empleo, Naser tampoco está preocupado. Como el 90% de los kuwaitíes, trabaja en la administración, aunque se pasó al sector privado hace poco. "Prefiero montar mis propios proyectos", explica al volante de su Lexus. Kuwait dona unos 1.000 euros al mes a cada ciudadano que se lance en el sector privado.

Naser no está preocupado: "Somos muy emprendedores"

"Somos los judíos del Golfo", dice optimista, "porque somos muy emprendedores, como los israelíes". Tiene varias actividades en relación con la construcción, aunque, consciente de los malos tiempos, tampoco se arriesgará demasiado. "Voy a evitar Dubai durante algún tiempo", confiesa.