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Domingo, 1 de Febrero de 2009

El 10% de los fabricantes de materiales de la construcción suspenderá pagos en 2009

EFE ·01/02/2009 - 14:51h

EFE - El presidente de CEPCO (Confederación Española de Asociaciones de Productos de Construcción) y vicepresidente de CNC (Confederación Nacional de la Construcción), Rafael Fernández, explica en entrevista con Efe su visión de la situación del sector.

El presidente de la Confederación Española de Fabricantes de Productos de Construcción (CEPCO), Rafael Fernández, considera que alrededor de un 10% de las empresas de este subsector se verán abocadas a la suspensión de pagos en 2009 por las dificultades que tienen para financiar su actividad.

En una entrevista con EFE, Fernández reclamó al Gobierno que extienda al sector constructor el plazo de pago de 30 días recomendado por la ley para las administraciones públicas, frente a los entre 180 y 210 días que normalmente se tarda en cobrar, si es que se cobra.

En este sentido, reconoció que en muchos casos el problema no radica tanto en la tardanza como en la imposibilidad de cobrar a una constructora que está arruinada o es declarada insolvente, aunque aseguró que si no se impone el pronto pago o se adoptan medidas que garanticen el cobro "el país se puede paralizar".

En su opinión, ésta va a ser una de las causas de que este año se genere "más paro del necesario" entre las empresas de este subsector, en el que en 2008 se perdió el 20 por ciento del empleo total destruido en la construcción.

Fernández aseguró que muchos fabricantes de materiales podrían seguir siendo rentables, tras ajustarse a las nuevas condiciones de un mercado con menor demanda, y, sin embargo, se verán abocadas al concurso de acreedores al no tener ingresos con los que afrontar su actividad ordinaria y no contar con el respaldo de las entidades financieras.

En 2008 la producción de materiales de construcción cayó el 20 por ciento, un descenso histórico al que no se había llegado durante las caídas registradas a principios de los años 80 y de los 90.

Como consecuencia de la caída de actividad, la facturación bajó el año pasado el 40 por ciento, hasta alrededor de los 30.000 millones de euros, mientras que para este año CEPCO no prevé unas ventas superiores a los 20.000 millones, lo que supone otro 30 por ciento de descenso.

El presidente de CEPCO, patronal que aglutina a 20.000 empresas, cree que 2009 debería ser el año en el que se toque fondo, después de un 2008 que comenzó con una actividad sostenida para los fabricantes de materiales, ya que todavía se estaban terminando las viviendas iniciadas en los dos años anteriores.

Los primeros en notar la paralización de la edificación residencial fueron los productores de cemento, cuya producción descendió el 23 por ciento en 2008 (primera caída en una década), mientras que desde final de año lo están notando también aquellos que participan en el acabado de las viviendas (materiales cerámicos, sanitarios, ventanas, etc).

Para Fernández, el ajuste del sector constructor, que luego se ha agravado por la crisis económica general, era inevitable después de más de una década de expansión, pero no cree que sea justo incluir a los fabricantes de materiales entre quienes provocaron el crecimiento desmedido de un mercado que no necesitaba tantas viviendas.

"Nosotros no azuzamos la construcción, sino que cumplimos con la obligación de suministrar al mercado lo que éste demandaba", afirmó el presidente de CEPCO, cuyas empresas asociadas están viendo en la exportación una vía de escape a la caída de las ventas nacionales, aunque esta alternativa no es válida para los materiales cuyo coste de transporte no hace rentable la exportación.

Fernández, que también es vicepresidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), ve difícil salida al sector constructor y la industria auxiliar mientras el Gobierno no tome medidas en línea con lo que reclaman los empresarios, entre ellas, la rebaja del impuesto de sociedades o contratos más flexibles.

La pérdida de empleo, advirtió, es la primera consecuencia de las dificultades del sector, en el que por cada vivienda que se deja de construir se pierden de media algo más de dos empleos directos y casi uno más en la fabricación de materiales.