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Jueves, 29 de Enero de 2009

Dime cómo vives y te diré lo inteligente que eres

El entorno familiar es mucho más poderoso que la influencia genética en la determinación de la inteligencia, según el psicólogo social Richard E. Nisbert, de la Universidad de Michigan

EUROPA PRESS ·29/01/2009 - 14:30h

El entorno familiar es mucho más poderoso que la influencia genética en la determinación de la inteligencia, según el psicólogo social Richard E. Nisbert, director de este informe en colaboración con la Universidad de Michigan.

Según E. Nisbert, los factores ambientales, que nada tienen que ver con los genes, afectan poderosamente la inteligencia, una teoría que él mismo ha demostrados mediante logros reales.

Así, a su juicio, la estimulación del cerebro depende del trato con el entorno de una persona, cuyas consecuencias ya comienzan en la infancia y además, explica, se combinan con factores de vecindario, cultura y educación.

"Cuando uno cree que la inteligencia está bajo su control, y tiene padres y madres que le exigen logros, pueden lograrse maravillas", escribe Nisbett.

Asiáticos y judíos

En este sentido, explica que, por ejemplo, los altos logros académicos y profesionales de asiáticos y judíos no se deben a cocientes intelectuales más elevados, sino a los valores familiares que enfatizan las conquistas y los logros intelectuales, y a culturas que enfatizan el trabajo duro y la persistencia.

Del mismo modo Nisbett señala que los genes no desempeñan un papel en las diferencias de cociente intelectual entre diferentes razas.

"Necesitamos una educación intensiva en la primera infancia para los pobres"

La clase social y las diferencias entre esos grupos comienzan temprano en la infancia y se combinan con factores de vecindario, cultura y educación que ensanchan esa brecha.

"Necesitamos una educación intensiva en la primera infancia para los pobres y visitas hogareñas que enseñen a las familias cómo pueden alentar el desarrollo intelectual", escribe Nisbett.

"Tales esfuerzos pueden producir ganancias enormes e inmediatas en el cociente intelectual, y ganancias enormes de largo plazo en los logros académicos y ocupacionales.

La pobreza disminuye el coeficiente

La pobreza está vinculada con muchos factores ambientales de naturaleza biológica y social que disminuyen el cociente intelectual y los logros académicos.

Estos factores incluyen la mala nutrición, cuidado médico inferior, baja tasa de amamantamiento y estilos de crianza de hijos que son menos cálidos y dan menos apoyo que los de familias con un status socioeconómico más elevado.

Nisbett señala varios programas de intervención educativa que han probado su eficacia para estrechar la brecha racial y socioeconmica en los logros escolares.