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Jueves, 29 de Enero de 2009

China y Rusia toman Davos en su peor momento

La crisis se ceba con las economías emergentes que aspiran a erigirse en superpotencias

PERE RUSIÑOL ·29/01/2009 - 08:00h

AP - Wen Jiabao, ayer en Davos.

Era el guión perfecto: el primer ministro chino, Wen Jiabao, y su homólogo ruso, Vladímir Putin, inauguraban el primer Foro de Davos tras el tsunami financiero que ha devastado Occidente y simbolizaban así su nueva condición de superpotencias ante el declive de EEUU y Occidente. Pero el plan tenía un fallo que nadie supo prever: la crisis ha entrado también de lleno en las economías emergentes y amenaza con arrasar todas sus grandes expectativas.

"La crisis nos ha sorprendido a todos, pero la economía china es imparable y 2009 será un año de abundancia y felicidad", dijo Jiabao en la apertura de la gran cita del capitalismo global, retransmitida por Internet, que reúne hasta el domingo a 2.500 líderes políticos y empresariales. Era la primera vez que un alto mandatario de la China oficialmente comunista se dirigía a este selecto auditorio en los 38 años del club suizo, que ahora busca desesperadamente indicios de recuperación en algún lugar. Pero la irrupción del líder comunista fue en el peor momento: tras años de crecimiento con dos dígitos, también la economía china está ahora contra las cuerdas.

"Primero se pensó que la dureza de la crisis no afectaría a las economías emergentes y que la fuerza de China, India y otros mercados compensaría la demanda perdida en Occidente", explica el economista Enrique Fanjul y añade: "El problema es que a finales del año pasado la crisis global llegó de forma inesperada a estos mercados y además de manera muy brusca".

Las caídas bursátiles en países como China, Rusia e India, cuyo empuje parecía destinado a amenazar la hegemonía de Occidente, han sido incluso muy superiores a las de EEUU y Europa. También el desplome de la actividad industrial y de algunas empresas públicas estratégicas con las que los respectivos Gobiernos alimentaban la idea de erigirse en potencia capaz de tratar de tú a tú a EEUU.

Putin controla

El caso de Rusia es el más extremo, azotada por el hundimiento del precio del petróleo. La bolsa de Moscú ha perdido en un año el 72% de su valor y la cotización de su empresa-imperio, Gazprom, se ha desplomado un 75%. El ministro de Finanzas incluso ha admitido que la crisis económica es la peor desde la Segunda Guerra Mundial. Peor por tanto que la hecatombe que siguió a la evaporación de la URSS.

Pese a todo, Putin se dirigió al selecto auditorio de Davos en términos optimistas, como si todo estuviera bajo control. Y garantizó la fortaleza de su economía apelando a valores como "la moral", "la responsabilidad" o "la confianza", indefiniciones que no obstante le valieron la ovación del público.

La mayoría de los analistas coincidía hace apenas un año en que el crecimiento acelerado de los países unidos bajo la etiqueta de BRIC (Brasil, Rusia, India, China) iba a desplazar más pronto que tarde a Occidente en términos de Producto Interior Bruto. Goldman Sachs incluso ha adelantado el sorpasso de China con respecto a EEUU a finales de la década de 2020.

Todos creían que la crisis financiera iba a anticipar el fenómeno, pero ahora todo está en revisión. "Habrá que ver los problemas internos que la crisis provoca en un país como China, donde la naciente clase media nunca ha conocido una crisis", advierte el analista Andrés Ortega.

Jiabao tomó ayer Davos y seguirá hoy en Alemania una gira europea que el viernes le llevará a España. Quiere demostrar que su fortaleza sigue intacta y que es la superpotencia tantas veces apuntada. Pero diluvia también para él.