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Jueves, 29 de Enero de 2009

Empieza el deshielo entre Obama y Moscú

Rusia suspende el despliegue de misiles en la frontera como gesto hacia EEUU

ISABEL PIQUER ·29/01/2009 - 08:00h

Boryana Katsarova / AFP - La matrioska de Obama ha engullido a la de su predecesor, George Bush, y a la de su política exterior.

¿Se han contagiado los rusos de la Obamanía? Una semana después de la investidura del nuevo presidente estadounidense, Moscú anunció ayer que paraliza sus planes para desplegar misiles Iskander en la región de Kaliningrado, a la espera de las decisiones de Washington sobre su escudo antimisiles en Europa.

Aunque no fue confirmado oficialmente, el anuncio se interpretó como un deseo de diálogo con la nueva Administración. El despliegue "ha quedado congelado" ante la intención estadounidense de no poner en práctica de momento sus planes militares en la UE, señaló un portavoz del Estado Mayor General, citado por la agencia Interfax.

Es un cambio de tono radical. En noviembre, al día siguiente de la victoria de Obama, el presidente ruso Dimitri Medvédev anunció su intención de desplegar estos misiles en el enclave fronterizo entre Polonia y Lituania, en respuesta al plan de George Bush de instalar un escudo antimisiles en Polonia y la República Checa, que en su momento encolerizó al Kremlin.

Los sistemas móviles Iskander (SS-26 Stone, según la clasificación de la OTAN) están dotados de cohetes con un alcance de entre 50 y 300 kilómetros, y pueden portar distintos tipos de cargas convencionales.

Un portavoz de la OTAN calificó el anuncio ruso de "paso positivo". Desde Davos, el primer ministro ruso Vladímir Putin mandó otro mensaje a las capitales occidentales: "La militarización no contribuye a solucionar los problemas".

Este podría ser el primer paso hacia el deshielo progresivo de unas relaciones que se han ido tensando en los últimos años.

El lunes, Obama y Medvédev mantuvieron su primera conversación telefónica en la que "hablaron de la importancia de frenar el distanciamiento entre Rusia y EEUU", dijo un comunicado de la Casa Blanca. "Al pertenecer a una generación posterior a la Guerra Fría, ambos líderes tienen una oportunidad única de establecer un nuevo tipo de relación entre los dos países".

Los presidentes deberían verse las caras por primera vez el próximo 2 de abril al margen de la cumbre del G-20 en Londres, la segunda edición del encuentro que reunió a los máximos responsables internacionales el pasado noviembre en Washington para buscar una solución común a la recesión.

De momento, todo apunta a una mejora del clima entre Rusia y EEUU. "Creemos que la política de Washington en la esfera internacional llevará cambios a mejor dijo el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov.Esperamos empezar una nueva relación tras un periodo de turbulencia excesiva el año pasado".

Reunión de los presidentes

Lavrov confesó albergar "grandes expectativas" ante la próxima reunión entre Medvédev y Obama. El jefe de la diplomacia rusa habló con su homóloga estadouni-dense, Hillary Clinton, a principios de esta semana para preparar el encuentro. La secretaria de Estado debería viajar próximamente a Moscú para hablar de desarme y otros asuntos clave de seguridad, entre ellos el polémico escudo antimisiles.

EEUU podría ganar con la mejora de sus relaciones con el Kremlin un mayor margen de maniobra en muchos otros temas; el primero de ellos, Irán. Moscú provee a Teherán de casi toda su tecnología civil nuclear, así como armas convencionales. Si Obama quiere realmente rea-nudar el diálogo con el régimen iraní y asegurar su desnuclearización, tendría una baza importante en el respaldo de Medvédev.

Lo mismo en Afganistán. Las rutas de suministro a las tropas de la OTAN que pasan por Pakistán están bajo constantes ataques. La única otra alternativa es pasar por la frontera rusa. Rusia también tiene uno de los cinco votos clave del Consejo de Seguridad de la ONU.